27/06/2023
MAXI Y DARÍO PRESENTES EN LAS LUCHAS DE AYER Y HOY
👉🏾 Hace 21 años, luego de la crisis social, institucional y política más grande de la historia Argentina, las balas policiales asesinaron a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. La represión sigue intacta y los responsables políticos con la impunidad para disparar contra los manifestantes en Jujuy. Los únicos condenados por la masacre de Avellaneda hasta la actualidad son el comisario Alfredo Fanchiotti y el ex cabo Alejandro Acosta.
Alberto Santillán, el padre de Dario afirma: “Hay una serie de sentimientos encontrados. Llevamos 21 años en la búsqueda incesante de Justicia. A Darío lo quisieron matar pero no lo mataron, lo multiplicaron para sembrar conciencia. Hay bronca pero también amor y orgullo por mi hijo y por la militancia que acompaña y nunca permitió que nos caigamos”.
“La política de hoy no aprende de la historia. Siguen pasando las mismas atrocidades. Con la represión en Jujuy encontramos las mismas características que tuvieron aquel 26 y en 2001. No vamos a permitir que ningún gobierno de turno siga matando a trabajadores” dice Vanina Kosteki, hermana de Maxi.
Por su parte los destinatarios del “que se vayan todos” todavía ocupan lugares de prestigio en la clase política, y las promesas de campaña en pleno año electoral apuntan a seguir criminalizando la protesta social.
“Seguimos viendo cómo los principales autores de la masacre de Avellaneda siguen ocupando cargos. En Jujuy están pagando como se pagó el 19 y 20 de diciembre del 2001, como se pagó el 26 de junio con el cuerpo del pueblo. Porque cuando pasa esto los mu***os siempre los pone el pueblo”, expresa Alberto Santillán.
“Maximiliano era un artista plástico que el único delito que hizo fue ir a un corte para reclamar comida para un comedor. Vamos a destapar una obra que hicieron artistas con todos los dibujos de Maximiliano. Hicieron una gran obra en la estación. Todos los dibujos que Maxi no pudo plasmar, van a estar ahí”, cuenta Vanina Kosteki.
✊🏾 Como cada año, reivindicamos la lucha de Darío y Maxi y junto a sus familiares y amigos, nos unimos en un abrazo para tenerlos más presentes que nunca.
Las balas policiales asesinan, pero la lucha social no se olvida.