18/06/2026
Hay mañanas que parecen durar apenas unos segundos.
La noche todavía no se fue del todo.
El día todavía no llegó por completo.
Y en ese instante breve, cuando la última luz de la luna y la primera luz del sol coinciden sobre la montaña, todo encuentra su lugar.
No hay nada que demostrar.
Nada que conquistar.
Solo la certeza de que algunos momentos existen para recordarnos que la belleza no siempre hace ruido.
Quizás por eso seguimos madrugando, caminando, esperando.
Por esos instantes que duran tan poco… y permanecen tanto.
📍Cerro Torre — El Chaltén, Patagonia, Argentina
¿Todavía te sorprenden las cosas que no se pueden planear?