09/09/2021
Si de pronto pudiese comprender cómo pasar del marrón al naranja y del naranja al amarillo... Cómo un azul profundo, opaco y nebuloso puede dar un celeste diáfano, que refleje la luz pero no permita aún distinguir su trama...
¿dónde tendré que buscar para comprender cómo una semicorchea encuentra la forma armónica de establecerse con un pie desbordado, colgante, aceptando el vacío por debajo?
Quisiera tener la sabiduría suficiente para combinarme en equilibrio con colores diferentes, con un contrapeso inteligente que permita la coexistencia sin innecesaria aleación... y saber soltarme, desmontarme para rehacerme en mil formas compuestas y vueltas a descomponer. Rescatar la capacidad de jugar, inherente a todo ser.
Foto: La casa de Nicolás Blum en verano.
Texto: Alguna de mis marañas mentales.