18/02/2019
La única forma de generar contenido visual distinto es salirse un poco de lo obvio. Buscando el mejor ángulo con el lente que tengas en ese momento.
Ya de por sí, no es fácil ser fotógrafo, y menos aún, cuando hay que documentar un surf trip, siendo bodyboarder 😱.
La dualidad de ser bodyboarder y fotógrafo te pone en situaciones donde hay que bajar la ansiedad, leer las condiciones del mar y decidir de qué lado estar: en el agua surfeando o foteando. En pos de que los rider obtengan el mejor material.
En estos viajes, aprendí que la cámara se enciende primero que todo, antes que el desayuno. Se registra cada moment.
Entendí, también, que a veces no hay tiempo para cambiar lente, por ende hay que moverse para hacer que el lente rinda al máximo.
Esta foto es resultado de ese aprendizaje; un surf trip a Pisagua, lugar con mucha historia bélica pero a la vez un paraíso de desierto y olas.
Entre medio de los cerros veíamos olas, y uno en particular, caía directo en la línea costera, el acceso solo era a pie o en bote.
Quedé rezagado (obviamente porque estaba distraído flashando con el lugar). Cuando veo a los riders, bajé corriendo porque tiene el angular puesto, cambiarlo implicaba perder la toma de la “caravana” bajando, y con un 50 ó tele no se iba lograr dimensionar el contexto por donde estábamos descendiendo.
Llegue a sacar 2-3 tomas, esta es la única que salvó; las otras salieron movidas y/o desenfocadas. 👽