04/09/2015
El Jueves 27 por la mañana viajamos hacía la costa. Un día cálido, un poco nublado pero ideal para salir a la ruta en un viaje de mas o menos cuatro horas.
La primera parada obligatoria era Chascomús, a estirar piernas y cargar el mate para un rico desayuno con madialunas. Entre mate y mate, entramos en territorio de la cuidad de Guerrero. El río Salado había tomado protagonismo por completo en toda la extensión del campo. El caudal era bastante fuerte y entre ola y ola se distinguía un tanque de agua; más abajo tapada por completo una casa que solo se le notaba el techo y su pequeña antena de televisión.
Terrible. Pensar en esa familia de tantas que perdió todo, ABSOLUTAMENTE TODO.
Esa primera imagen se iba a repetir durante todo el viaje que nos quedaba.
Ruta 2, ruta 63, ruta 11. Agua a la izquierda, agua a la derecha.
Parecía que el auto estaba cruzando un puente de esos que cruzan mares enteros o partes del Atlántico. Poco creíble pero cierto. Casas, ganados acumulados todos juntos en una pequeñísima porción de tierra seca y elevada, campos enteros aislados por agua en sus 360 grados.
Saber que faltan meses y meses para que baje, para que drene y vuelva a asomar la tierra, que pasará aun más tiempo para poder ser sembrada. Ni siquiera me atrevo a pensar en las enfermedades que aparecerán cuando las aguas bajen, como también el desafío de mantener el ganando en pie.
Fotografías de un viaje de sorpresa al ir, y fotografías de una vuelta de figuritas repetidas donde los rayos del sol no cambiaron la vista.
Les dejo fotografías que son testigo de un evento de la naturaleza que nos advierte. Tal vez lo que viene será igual... o peor. Provincias que de Norte a Sur están luchando contra las inundaciones. No hay que olvidarse de ninguno de ellos; todos merecen que alguno de nosotros los ayude con lo mínimo que podamos, como ciudadanos que somos. Pero quisiera que si algún miembro con más poder, piense en ellos también. Nada de campañas, solo en ayudar; hay que darse cuenta que si no nos ayudamos todos no vamos a llegar a ningún lado. Hoy le tocó a ellos, mañana me puede tocar a mi, pasado a los grandes poderes de arriba.
Agostina Romairone
Todos los derechos de la imgen pertenecen al autor.
El Jueves 27 por la mañana viajamos hacía la costa. Un día cálido, un poco nublado pero ideal para salir a la ruta en un viaje de mas o menos cuatro horas.
La primera parada obligatoria era Chascomús, a estirar piernas y cargar el mate para un rico desayuno con madialunas. Entre mate y mate, entramos en territorio de la cuidad de Guerrero. El río Salado había tomado protagonismo por completo en toda la extensión del campo. El caudal era bastante fuerte y entre ola y ola se distinguía un tanque de agua; más abajo tapada por completo una casa que solo se le notaba el techo y su pequeña antena de televisión.
Terrible. Pensar en esa familia de tantas que perdió todo, ABSOLUTAMENTE TODO.
Esa primera imagen se iba a repetir durante todo el viaje que nos quedaba.
Ruta 2, ruta 63, ruta 11. Agua a la izquierda, agua a la derecha.
Parecía que el auto estaba cruzando un puente de esos que cruzan mares enteros o partes del Atlántico. Poco creíble pero cierto. Casas, ganados acumulados todos juntos en una pequeñísima porción de tierra seca y elevada, campos enteros aislados por agua en sus 360 grados.
Saber que faltan meses y meses para que baje, para que drene y vuelva a asomar la tierra, que pasará aun más tiempo para poder ser sembrada. Ni siquiera me atrevo a pensar en las enfermedades que aparecerán cuando las aguas bajen, como también el desafío de mantener el ganando en pie.
Fotografías de un viaje de sorpresa al ir, y fotografías de una vuelta de figuritas repetidas donde los rayos del sol no cambiaron la vista.
Les dejo fotografías que son testigo de un evento de la naturaleza que nos advierte. Tal vez lo que viene será igual... o peor. Provincias que de Norte a Sur están luchando contra las inundaciones. No hay que olvidarse de ninguno de ellos; todos merecen que alguno de nosotros los ayude con lo mínimo que podamos, como ciudadanos que somos. Pero quisiera que si algún miembro con más poder, piense en ellos también. Nada de campañas, solo en ayudar; hay que darse cuenta que si no nos ayudamos todos no vamos a llegar a ningún lado. Hoy le tocó a ellos, mañana me puede tocar a mi, pasado a los grandes poderes de arriba.