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LA PALABRA DE LOS CAPITANES, ANTES DE LA FINAL ⚽️El domingo no será un partido más.Atlético Ranchos y Unión Vecinal de E...
19/08/2026

LA PALABRA DE LOS CAPITANES, ANTES DE LA FINAL ⚽️

El domingo no será un partido más.

Atlético Ranchos y Unión Vecinal de Etcheverry se vuelven a encontrar, esta vez para definir al campeón. El conjunto ranchero llega con tres goles de ventaja después del contundente 3-0 conseguido en la ida, pero enfrente tendrá a una UVE que sabe que todavía tiene 90 minutos para ir por la hazaña.

El escenario será el José Luis Brown. La copa espera.

Antes de la gran definición, hablamos con los capitanes de ambos equipos.

1️⃣ Después del 3-0 de la ida, ¿cómo imaginás esta revancha y qué partido esperás encontrar el domingo?

Pablo Matías Campos: “Sabemos que tenemos una desventaja importante, pero también sabemos el grupo que formamos y la confianza que nos transmitimos dentro y fuera de la cancha, es fútbol no hay nada definido hasta que termina el partido. El domingo esperamos una final muy intensa, donde tenemos que salir a buscarla desde el primer minuto, pero con inteligencia y sin desesperarnos. Vamos a dejarlo todo para intentar dar vuelta la serie”.

Franco Alfano: “Después de la ventaja que sacamos en Etcheverry, me imagino un partido con muchas idas y vueltas. Ellos van a venir a buscar la victoria, pero nosotros también sabemos que no nos podemos confiar. Después de lo que pasó en Lezama, quedó demostrado que los partidos hay que jugarlos, y eso es lo que vamos a salir a hacer: a defender y cuidar nuestro resultado”.

2️⃣ ¿Cuál va a ser la clave para que tu equipo pueda quedarse con el título?

Pablo Matías Campos: “La clave va a ser estar todos juntos, mantener la cabeza fría y confiar en nosotros. Necesitamos hacer un partido casi perfecto, aprovechar las situaciones que tengamos y, sobre todo, no bajar los brazos en ningún momento. Mientras haya tiempo y posibilidades, vamos a seguir peleando”.

Franco Alfano: “La clave para que el equipo se quede con el campeonato es, básicamente, la misma con la que salimos a jugar todos estos partidos: ser agresivos, ir a todas las pelotas como si fuera la última y tirar todos juntos hacia el mismo lado”.

3️⃣ A horas de jugar una final, ¿qué le decís a tu gente que va a estar acompañándolos desde la tribuna?

Pablo Matías Campos: “Que confíen en nosotros y que nos acompañen hasta el final, como lo hicieron siempre. Sabemos que no va a ser fácil, pero les prometemos que vamos a dejar hasta el último aliento dentro de la cancha”.

Franco Alfano: “A la hora de esta final, primero al público que acompañó durante estos 6 meses y al que se fue sumando, muchas gracias. Que confíe y que apoye a estos jugadores, que no los van a dejar tirados. Saben bien lo que se juegan, tienen hambre de coronar y más confianza nos da al salir y verlos a ellos alentando”.



Dos capitanes.
Dos camisetas.
Un mismo sueño: ser campeón.

Pero una final no se juega solamente dentro de la cancha.

También se juega en las tribunas, en cada bandera, en cada color, en cada voz que acompaña.

Y este domingo, el José Luis Brown tiene que estar a la altura de una final que promete ser inolvidable.

Que se llene.

Que Ranchos y todo el fútbol liguista se vistan de fiesta para agasajar a estos dos grandes finalistas, que llegaron hasta acá dejando todo en cada partido.

Que haya color.
Que haya pasión.
Que haya aliento.

Y, por encima de todo, que haya respeto, paz y deportivismo.

Porque Atlético Ranchos y Unión Vecinal de Etcheverry se ganaron el derecho a jugar esta final.

Ahora, que la jueguen.

Que la disfruten.

Y que el fútbol haga el resto.

Domingo. 14 horas. José Luis Brown.

90 minutos. Una copa. Un campeón.

Y una fiesta que merece ser de todos.

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Alias: mazzinofotografia
De: Juan Manuel Mazzino

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UN RANCHOS CONTUNDENTE PEGÓ PRIMERO Y SE TRAE UN 3-0 DE ECHEVERRIAmagó la lluvia que amenazaba la zona de Echeverri, per...
16/08/2026

UN RANCHOS CONTUNDENTE PEGÓ PRIMERO Y SE TRAE UN 3-0 DE ECHEVERRI

Amagó la lluvia que amenazaba la zona de Echeverri, pero finalmente el agua no fue protagonista.

El protagonista fue Ranchos.

En el estadio Oscar Moleiro, y por la final de ida del Torneo Apertura 2026 de la Liga Chascomunense de Fútbol, Atlético Ranchos venció 3-0 a Unión Vecinal de Etcheverry y dio un paso enorme en la serie.

El terreno de juego presentó muy buenas condiciones, pese a las semanas de mal clima que atravesó la zona. Y sobre ese escenario, difícil por el contexto y por lo que había en juego, el Verdinegro construyó una actuación de esas que dejan una sensación clara: fue superior, tuvo carácter y supo jugar la final.

Los primeros minutos fueron parejos, con la pelota repartida y ambos arqueros respondiendo de buena manera cuando fueron exigidos.

Hasta que una falta en la mitad de la cancha derivó en un centro enviado al área grande.

Allí apareció el Colo Cortés, que ganó de cabeza y mandó la pelota al fondo de la red.

Golazo.

1-0 para Ranchos.

A partir de allí, Atlético comenzó a manejar los tiempos del partido. Se adueñó progresivamente de la pelota, encontró espacios y obligó a Unión Vecinal a correr detrás de ella.

Y en ese funcionamiento apareció una de las grandes figuras de la tarde: Darío Vegas.

El volante tuvo un primer tiempo espectacular. Cuidó la pelota, mostró su buen pie, se asoció, le dio criterio a cada ataque y fue una pieza fundamental para que Ranchos pudiera jugar lejos de su arco.

Pero no estuvo solo.

Augusto Ferrante tuvo también un enorme primer tiempo. El Tanque aguantó prácticamente todas las pelotas de espaldas, ganó en ese duelo físico que tantas veces resulta decisivo en este tipo de partidos y, cuando pudo, jugó a un toque para darle continuidad al juego.

Y cuando parecía que el primer tiempo se iba con la mínima ventaja, llegó otro golpe.

Tiro libre para Atlético.

Brandon López tomó la responsabilidad.

La pelota viajó hacia el ángulo superior derecho del arquero de Unión Vecinal, que nada pudo hacer.

Otro golazo.

2-0.

Ranchos se iba al descanso con una ventaja que empezaba a reflejar lo que sucedía dentro de la cancha.

👉continua

En el segundo tiempo, Atlético entendió perfectamente el partido.

Manejó la pelota con criterio, aprovechó la ventaja y obligó al local a correr detrás de ella.

Y cuando Unión Vecinal intentó adelantarse, apareció nuevamente la seguridad de Diego Salinas, otra vez muy sólido bajo los tres palos.

Pero además de responder en el arco, Ranchos encontró una herramienta importante para lastimar: la posibilidad de jugar a espaldas de los laterales.

Por derecha, el capitán fue una verdadera referencia.

Contención, carácter y espíritu.

Y cada vez que tuvo espacio para desbordar, fue letal.

Ranchos no se conformó con el 2-0.

Siguió jugando.

Siguió buscando.

Y después de una gran jugada colectiva, volvió a aparecer Darío Vegas para marcar el tercero y poner cifras definitivas.

3-0.

Un resultado contundente.

Una actuación sólida.

Y una victoria construida desde todos los sectores de la cancha.

Los cambios también respondieron cuando les tocó entrar y mantuvieron el nivel de un equipo que durante los noventa minutos mostró una enorme fortaleza colectiva.

Ranchos tuvo fútbol.

Tuvo carácter.

Tuvo coraje.

Y, sobre todo, supo jugar una final.

Se vuelve de Echeverri con un 3-0 que lo deja muy bien posicionado de cara a la revancha y con una actuación que seguramente le dará confianza para lo que viene.

Claro que esto es fútbol.

Todavía queda mucho por jugar.

Nada está dicho.

Pero el primer gran golpe de la final lo dio Atlético Ranchos.

Y fue un golpe fuerte.

Por Juan Manuel Mazzino

PARTE 1/5LEFU FEMENINO: EL SECRETO DE UN EQUIPO QUE BRILLA, GANA, GOLEA Y ENAMORAHay equipos que ganan. Hay equipos que ...
13/08/2026

PARTE 1/5
LEFU FEMENINO: EL SECRETO DE UN EQUIPO QUE BRILLA, GANA, GOLEA Y ENAMORA
Hay equipos que ganan. Hay equipos que golean. Hay equipos que consiguen títulos.
Y después están esos equipos que, además de todo eso, enamoran.
LEFU Femenino está construyendo una de esas historias.
Otra final. Otra vez entre los mejores.
Otra vez con una pelota que parece no querer entrar en su propio arco y con una facilidad casi increíble para encontrar el camino hacia el arco de enfrente.
Y esta vez, los números permiten dimensionar todavía mejor lo que está haciendo este equipo.
14 fechas.13 victorias.1 empate.Invictas. 101 goles a favor. 2 goles en contra. Sí.
101 goles marcados y apenas 2 recibidos. Una campaña extraordinaria.
Y como si todo eso fuera poco, en la semifinal apareció un contundente 7-0 frente a El Salado para sellar el pasaje a una nueva definición.
La próxima estación será la final.
LEFU enfrentará a Tiro Federal de Chascomús. Pero hay algo que los números no cuentan.
Algo que no aparece en ninguna tabla. Algo que me llamó poderosamente la atención desde mi lugar de reportero gráfico. Los abrazos.
En más de 30 años de profesión he fotografiado vestuarios, festejos, derrotas, campeonatos, lágrimas, abrazos y todo aquello que el fútbol es capaz de provocar.
Pero pocas veces vi abrazos tan genuinos, tan fuertes y tan conmovedores como los de este grupo.
Jugadoras abrazadas con sus compañeras. Jugadoras abrazadas con sus entrenadores.
Entrenadores abrazados con sus jugadoras. No parecen abrazos para la foto.
Son abrazos que suceden. Y quizás, pensé, ahí pueda estar una de las claves de este equipo. Porque claro que hay trabajo. Hay planificación. Hay talento. Hay competencia.
Hay compromiso. Pero también hay algo que muchas veces resulta imposible de entrenar:
amor, empatía, amistad y sentido de pertenencia. Entonces fui a buscar la respuesta a la fuente. Le pregunté a Piti Vera, el entrenador que junto a José Vera conduce técnicamente a este equipo que vuelve a estar en una final. Y Piti no dudó. “Trabajo, grupo y mucho compromiso”. Tres palabras. Tres conceptos que parecen sencillos, pero que cuando uno mira este LEFU desde afuera adquieren otra dimensión.
PARTE 2/5
“Tenemos la suerte, junto con José, de tener un plantel maravilloso. Hay chicas de 15 y 16 años que tienen un presente y un futuro enorme, y ni hablar de la columna vertebral que son esas jugadoras más grandes que hacen docencia dentro del grupo”.

Piti habla de un plantel en el que conviven generaciones. Las que recién empiezan a construir su historia. Las que ya tienen recorrido. Y las que entendieron que una de las mejores maneras de trascender es ayudar a que las que vienen detrás sean todavía mejores.

También aparecen los nombres propios.

Luli. La arquera. El espíritu.

Flor. El carácter. La personalidad.

Y Sabrina. La 10. La futbolista diferente.

“La calidad futbolística que nos aporta Sabri. Ella es mágica. Tener una jugadora de esa jerarquía hace que todos podamos jugar un fútbol mejor”.

Y cuando habla del futuro inmediato, Piti deja escapar lo que seguramente siente todo el grupo.

“La verdad, Juan, estamos muy ilusionados”. ¿Cómo no iba entonces a ir a buscar la palabra de ellas?

Porque si hay algo que aprendí después de tantos años mirando fútbol es que los entrenadores pueden explicar un equipo, pero las jugadoras pueden revelar lo que realmente lo sostiene.

LULI: EXPERIENCIA, PASIÓN Y DOCENCIA

Lucía Uribarri tiene 42 años. Sigue atajando.Sigue entrenando.

Sigue llegando al límite del día para hacer aquello que ama.

Y cuando habla de fútbol, no parece estar hablando de una actividad más.

Está hablando de una parte de su vida.

“Amo este deporte. Amo este puesto. Tengo 42 años y juego y entreno con la misma pasión”.

Me cuenta que junto a otras cinco jugadoras entrenan en Ranchos después de terminar sus respectivas jornadas laborales.

Muchas veces hasta las 11 o 12 de la noche. Y entonces aparece una frase que explica mucho más que cualquier estadística.“ Imaginate, Juan. Amamos esto”.

Ahí está. Las grandes sosteniendo. Las chicas aprendiendo. La experiencia transformándose en enseñanza. Y una responsabilidad que Luli disfruta profundamente: ayudar a que las más jóvenes vayan adquiriendo experiencia y confianza. Pero esta final tendrá para ella un sabor particular.

PARTE 3/5
Un viaje programado y las sucesivas postergaciones de la definición, que se extendió durante más de 45 días por cuestiones climáticas y por el estado de los campos de juego, harán que esta vez no pueda estar físicamente dentro del arco.

Le duele. Claro que le duele. Pero hay algo más fuerte que la tristeza. La confianza.

“Sé, y estoy convencida, de que estas jugadoras van a darlo todo por otro título”.

FLOR: LA GUERRERA

Después fui por ella. Por la que ordena. Por la que mete. Por la que cabecea. Por la que grita. Por la que pone el cuerpo. Por la que no negocia una pelota. Florencia Rossi.

Desde mi mirada, la guerrera de este equipo. La Chola Simeone de este LEFU.

Y cuando se lo digo, aparecen las risas. Pero detrás de la sonrisa está esa Flor que todos reconocen dentro de la cancha. Carácter. Liderazgo. Personalidad. Garra.

“Una alegría inmensa. Somos un grupo espectacular”.

Y ahí vuelve a aparecer una diferencia que quizás explique buena parte de esta historia.

“Fuera de la cancha somos amigas. Adentro les pido todo, lo doy todo y algunas que otras puteadas también”.

Se ríe. Porque el fútbol también es eso. Exigirse. Discutir. Gritar. Pedir. Y después abrazarse. Porque hay algo que no se rompe. El respeto. “Sabemos llevarlo porque está ese respeto y admiración que nos tenemos unas a otras, y eso es lo que nos hace cada vez más fuertes”. Flor sabe lo que viene. Sabe que faltan 180 minutos. Sabe que enfrente habrá otro rival. Sabe que una final no se gana antes de jugarla.

Pero también sabe algo que parece ser una ley dentro de este grupo: se va a dejar todo.

“Nuestra gente sabe que vamos a dejar todo en cada entrenamiento, en cada disputa para tener esta copa”.

SABRINA: LA 10 QUE MANEJA LOS HILOS

Y entonces fui por la 10. Por Sabrina Lamarque. La primera vez que la vi jugar me pasó algo muy sencillo. La miré y pensé: -Wow.-La flaca juega. Pero juega de una manera diferente. Tiene clase. Tiene sutileza. Tiene inteligencia. Tiene picardía. Tiene esa cosa de potrero que no se aprende en ningún entrenamiento. Parece haber vivido siempre con una pelota cerca.

PARTE 4/5
Y cuando recibe, parece entender antes que las demás dónde va a estar la jugada.

Es, para mí, el flaquito Pastore de este LEFU.

Una futbolista que puede manejar los hilos de un equipo que hoy parece pasar por encima de todo lo que encuentra en su camino.

Después de cerrar las semifinales con un contundente 7-0 frente a El Salado, le pregunté cómo se sentía.

Y otra vez apareció una palabra que se repite como una constante. Orgullo. “Orgullo, alegría”. Pero Sabrina no se queda en el resultado. Habla del camino.

“Este plantel entrena con sol, lluvia, frío, calor. Estamos hambrientas de seguir creciendo como equipo y eso se nota en cada partido”.

Y reconoce también a quienes hacen posible que ese crecimiento continúe.

“Tenemos un gran cuerpo técnico que está a la altura de lo que necesitamos nosotras, creciendo año tras año”.

Después aparece el deseo. Pero no solamente el deseo de las jugadoras. El deseo de un club. De una familia. De una comunidad. “Ojalá podamos darnos esta alegría como club, como familia”. Y enseguida, como si necesitara dejarlo claro, vuelve a poner toda la confianza en ese grupo: “Sé, estoy convencida, que este grupo va a dejarlo todo, como lo hacemos siempre”.

ENTONCES, ¿CUÁL ES EL SECRETO?

Quizás Piti tenga razón. Trabajo. Grupo. Compromiso. Quizás Luli también. Pasión. Experiencia. Docencia. Quizás Flor. Carácter. Respeto. Admiración. Quizás Sabrina.

Talento. Hambre. Deseo de seguir creciendo. O quizás sea todo eso junto.

Porque cuando uno mira desde afuera este LEFU Femenino, ve los resultados.

Ve las 14 fechas. Ve las 13 victorias. Ve el empate. Ve el invicto. Ve los 101 goles.

Ve los apenas 2 goles en contra. Ve un 7-0 en una semifinal. Ve otra final.

Y ahora sabe también quién espera del otro lado: Tiro Federal de Chascomús.

Pero cuando uno mira un poco más profundo, aparece otra cosa.

Aparecen las chicas de 15 y 16 años aprendiendo de las grandes.

Aparecen las grandes entrenando después de trabajar.

Aparece una arquera de 42 años que sigue llegando de noche a entrenar porque todavía ama ponerse los guantes.

PARTE 5/5

Aparece una guerrera que exige a sus compañeras porque sabe que todas quieren lo mismo. Aparece una 10 que juega con la pelota como si la conociera desde siempre.

Aparecen Piti y José. Y aparece, una y otra vez, ese abrazo. Ese abrazo que no necesita explicación. Por eso quizás el secreto no esté en los 101 goles. Ni en las 13 victorias.

Ni siquiera en los 2 goles en contra. Quizás el secreto esté en cómo se abrazan.

Porque los números explican cuánto gana LEFU. El fútbol explica cómo juega. Pero ese abrazo… ese abrazo explica por qué este equipo enamora. LEFU tiene otra final por delante. Le quedan 180 minutos. 180 minutos para seguir escribiendo una historia que ya es enorme. Una historia que hasta acá tiene 14 capítulos jugados, 13 victorias, un empate, 101 goles a favor y apenas 2 en contra.

Y ahora aparece Tiro Federal de Chascomús.

El último desafío. La última página que falta escribir. Y si algo parece seguro antes de que vuelva a rodar la pelota, es que estas pibas van a hacer lo que vienen haciendo desde el primer día: trabajar, competir, jugar y dejarlo todo. Después, como siempre, quizás llegue otro gol. Otra victoria. Otra copa. Y seguramente… otro abrazo.

Por: Juan Manuel Mazzino

PARTE 1LANDA PEGÓ DOS VECES Y LEFU DIO EL PRIMER GOLPE EN LA FINALFINAL DE IDA | PRIMERA DIVISIÓN — LIGA CHASCOMUNENSE D...
10/08/2026

PARTE 1

LANDA PEGÓ DOS VECES Y LEFU DIO EL PRIMER GOLPE EN LA FINAL

FINAL DE IDA | PRIMERA DIVISIÓN — LIGA CHASCOMUNENSE DE FÚTBOL | APERTURA 2026

LEFU 2 — NAPOLI 0

📍 Higinio Aparicio, Lezama.

La primera final estaba en marcha.

En el Higinio Aparicio de Lezama, Lefu y Napoli comenzaron a escribir la historia de una serie que todavía tendrá un capítulo más. Y en una tarde donde cada pelota pesa un poco más, Lefu encontró en Gastón Landa al hombre capaz de marcar la diferencia.

El comienzo encontró a dos equipos midiéndose, buscando espacios y acomodándose a la tensión propia de una final. Napoli mostró que no había llegado hasta allí para mirar de lejos. Intentó jugar, asociarse y cada vez que pudo adelantó sus líneas para incomodar a Lefu.

Pero Lefu tenía una carta que Napoli no podía descuidar.

Gastón Landa.

El delantero empezó a convertirse en una referencia permanente. Una de esas torres que no solamente esperan la pelota dentro del área, sino que también saben jugar con ella.

Y llegó el primer golpe.

Landa recibió, encaró y encontró el camino por la derecha. Desborde, potencia y definición para poner a Lefu arriba.

Gol.

Y después, el festejo.

Landa salió disparado hacia la tribuna, desatando la locura de la gente de Lefu.

Napoli sintió el golpe, pero no se entregó. Mostró buen juego y, sobre todo, amor propio. Buscó el empate y siguió disputando cada pelota.

Lefu, mientras tanto, empezó a encontrar en Matías Arriola a su conductor.

El número 10 tuvo una actuación enorme. Siempre con la pelota bajo control, entendiendo cuándo acelerar y cuándo bajar el ritmo. Arriola manejó los tiempos con una tranquilidad notable y fue una de las claves para que Lefu pudiera administrar los distintos momentos de la final.

Y arriba, seguía estando Landa.

Potente, jugando muy bien de espaldas, bancando la marca y descargando para que sus compañeros llegaran de frente.

Lefu tenía el gol. Pero también tenía quién pensara el partido.

👉 SEGUÍ LEYENDO LA SEGUNDA PARTE DE ESTA CRÓNICA DEBAJO DE LA FOTO 2.

PARTE 2

Napoli salió a buscarlo en el complemento.

Con buen juego y mucho amor propio, intentó encontrar el descuento que le permitiera meterse nuevame

SEMIFINAL | VUELTACON EL CORAZÓN EN LA GARGANTADespués de varias postergaciones, finalmente llegó el día de la definició...
10/08/2026

SEMIFINAL | VUELTA

CON EL CORAZÓN EN LA GARGANTA

Después de varias postergaciones, finalmente llegó el día de la definición.

El Higinio Aparicio de Lezama recibió la vuelta de la semifinal en una jornada a pleno sol, con muchísimo viento y una cancha que, pese al enorme esfuerzo de la gente local por recuperarla, todavía mostraba las consecuencias de las lluvias de los últimos días.

Las tribunas estuvieron colmadas, llenas de color. Y detrás de los arqueros, durante los noventa minutos, se hizo sentir una presencia que viajó más de setenta kilómetros para estar ahí: la parcialidad verdinegra.

Ranchos llegaba con una ventaja importante después del 4-1 conseguido en la ida.

Pero las semifinales no se juegan con calculadora.

Se juegan con el corazón.

PRIMER TIEMPO

El primer tiempo fue de Atlético Ranchos.

El equipo de Roldán manejó mejor los momentos del partido y parecía tener controlada la serie.

Pero cuando todo indicaba que el descanso llegaría sin goles, apareció una pelota parada.

Córner para el local. La pelota sobró a Salinas, le pegó en la pierna al Colo Cortés y terminó adentro.

1-0 para LEFU.

Un gol inesperado que mandó al local al vestuario con vida y empezó a cambiar el escenario de una serie que Ranchos había comenzado a jugar con una ventaja de tres goles.

SEGUNDO TIEMPO

El complemento fue feo, trabado, de mucha lucha y poco fútbol.

Ninguno de los dos conseguía enlazar dos o tres pases seguidos. Cada pelota dividida se transformaba en una batalla y el partido empezó a jugarse más con nervios que con fútbol.

Hasta que llegó el segundo.

Un mal pique, un descuido y el oportunismo del equipo local alcanzaron para que LEFU encontrara el 2-0.

Y ahí sí, Ranchos empezó a sentir que aquella ventaja con la que había llegado a Lezama se achicaba peligrosamente.

Roldán metió mano buscando acomodar al equipo. Pero Santiago Martín prácticamente no había terminado de acomodarse cuando llegó el tercero.

3-0.

Locura total en las tribunas locales.

El resultado que nadie quería empezó a convertirse en realidad: el global estaba 4-4.

LEFU se envalentonó y fue por el cuarto.

Y ahí apareció él.

Contra un palo, cuando la pelota parecía destinada a convertirse en el cuarto gol local, Diego Salinas voló y la mandó al córner.

Una atajada enorme.

De esas que pueden explicar una clasificación.

Atlético Ranchos resistió.

Se aferró al empate global.

Y llevó la definición al lugar donde ya no hay ventaja de tres goles, ni localía, ni historia.

Los doce pasos.

PENALES | Y CON EL CORAZÓN EN LA BOCA

El 3-0 de los locales igualó la serie 4-4 en el global y obligó a definir al finalista desde los doce pasos.

Pero si hay que nombrar una figura, hay que hablar de Diego Salinas.

El arquero de Atlético Ranchos fue el mejor jugador de la cancha.

Cuando los locales estaban 3-0 arriba, tuvo intervenciones claves que mantuvieron con vida al equipo y permitieron que Ranchos llegara a los penales con la posibilidad de definir la serie.

Y en la definición volvió a aparecer.

Salinas contuvo dos penales, y estuvo a centímetros de quedarse también con otro.

Una actuación decisiva para que el equipo verdinegro pudiera festejar la clasificación a la final del Torneo Clausura de la Liga Chascomunense de Fútbol.

Pero hubo otra imagen que también merece quedar grabada.

Del otro lado del alambrado estaba la gente de Ranchos.

Familias, amigos y vecinos que hicieron más de setenta, casi ochenta kilómetros para estar ahí.

Para acompañar.

Para alentar.

Para empujar.

Para creer.

Fue emocionante vivir la serie con la parcialidad verdinegra a espaldas de los arqueros, apoyando masivamente durante toda la definición.

Porque hay viajes que no se hacen solamente con kilómetros.

Se hacen con ilusión.

Se hacen porque hay alguien adentro de la cancha por quien vale la pena estar.

Y mientras los chicos se jugaban la clasificación dentro del campo, afuera había gente que también estaba jugando su propio partido:

el de acompañar, sostener y creer.

La tanda de penales terminó con festejo verdinegro.

Ranchos está en la final.

Y esta clasificación tiene goles, tiene penales y tiene un nombre propio:

Diego Salinas.

Pero también tiene algo mucho más grande.

Tiene a una comunidad que viajó, alentó, sufrió y festejó con ellos.

Porque cuando un equipo entiende que no juega solamente por once, la camiseta pesa un poco más.

Y cuando llega el momento de festejar, el abrazo es de todos.

Ranchos está en la final.

Por Juan Manuel Mazzino.

LEFU FEMENINO A LA FINAL 🇦🇷⚽PARTE 1Hay tardes en las que una cancha cuenta una parte de la historia.Y esta tenía barro, ...
10/08/2026

LEFU FEMENINO A LA FINAL 🇦🇷⚽

PARTE 1

Hay tardes en las que una cancha cuenta una parte de la historia.

Y esta tenía barro, muchísimo barro.

El temporal había dejado sectores del Higinio Aparicio prácticamente intransitables, donde hacer pie era una dificultad más. La pelota no corría como debía y el partido, durante buena parte del primer tiempo, se hizo friccionado, peleado y con mucho juego en la mitad de la cancha.

Pero LEFU tenía claro qué quería.

Las locales salieron a buscar la clasificación y antes de los diez minutos encontraron el primer golpe. La pelota prácticamente ingresaba al arco cuando una defensora de El Salado despejó con la mano sobre la línea.

Penal y expulsión.

Y apareció la Nº 10.

Sabrina “La Mágica” Lamarque tomó la responsabilidad y convirtió para poner el 1-0.

El Salado, aún con diez, tuvo una oportunidad enorme para meterse nuevamente en partido. Una llegada profunda terminó en penal.

Pero bajo los tres palos apareció Lucía Uribarri.

La arquera de LEFU voló hacia su palo izquierdo y contuvo el remate para sostener la ventaja.

En el mediocampo, Florencia Rossi fue voz de mando, liderazgo y equilibrio. Ganó por arriba, despejó todo lo que pasó por su zona y manejó los hilos del equipo, buscando permanentemente la salida hacia las bandas, especialmente con Mailén Orphant.

La cancha no ayudaba. El barro condicionaba a unas y otras. Las mediocampistas eran, muchas veces, las encargadas de rechazar de un lado y del otro.

Pero cada vez que la pelota llegaba a Lamarque, el partido cambiaba.

Porque la Nº 10 tuvo una tarde enorme.

Mucho fútbol. Mucho manejo. Mucha personalidad.

Lamarque no solamente convirtió.

Hizo jugar.

Abrió la cancha, hizo jugar a sus compañeras, encontró espacios y manejó los tiempos como quiso. Por derecha, por izquierda, con controles que parecían hacer desaparecer por un instante el barro y las dificultades del campo.

Y en el complemento, LEFU terminó de soltar todo lo que tenía.

Apenas tres minutos habían pasado cuando llegó el segundo.

Ataque por la banda, centro al segundo palo y una enorme elevación de la Nº 8, Flor Rossi, que ganó en el aire y metió un cabezazo de frente que terminó clavándose en el ángulo.

2-0.

El equipo de Piti Vera comenzaba a transformar la semifinal en una fiesta.

Después apareció Lía Laboureau.

Su ingreso terminó de romper definitivamente el partido. Dos golazos para ampliar la diferencia y darle a LEFU una tranquilidad que ya parecía definitiva.

El Salado buscaba respuestas, pero las locales habían encontrado otra marcha.

Y cuando todavía quedaba espacio para un último golpe, apareció la Nº 2, Agustina Korell, para sellar el marcador.

5-0.

Final categórico.

LEFU había ganado la ida 2-0 y volvió a imponerse en la revancha. El resultado global fue un contundente:

LEFU 7-0 EL SALADO

No fue solamente una clasificación.

Fue una demostración de carácter en una cancha que no permitía demasiadas licencias, una muestra de personalidad y, especialmente en el segundo tiempo, una exhibición de fútbol.

El equipo de Piti Vera encontró en Lamarque a una conductora extraordinaria, en Uribarri a una arquera decisiva cuando hubo que sostener el resultado, en Rossi una líder para ordenar el mediocampo, en Lía un lío para el Salado, más dos golazos y en todo el equipo la capacidad para transformar una tarde complicada en una goleada inolvidable.

El barro quiso ponerle obstáculos.

LEFU respondió jugando.

Y ahora hay una última estación.

LEFU FEMENINO ESTÁ EN LA FINAL. 🇦🇷⚽

— Juan Manuel Mazzino

¿QUIÉN QUERÍA IR AL ARCO? 🧤🇦🇷Cuando éramos chicos, había una pregunta que podía definir un equipo:—¿Quién va al arco?Y c...
07/08/2026

¿QUIÉN QUERÍA IR AL ARCO? 🧤🇦🇷

Cuando éramos chicos, había una pregunta que podía definir un equipo:

—¿Quién va al arco?

Y casi siempre faltaba uno.

Hoy algo cambió.

Los pibes se pelean por ponerse los guantes. 🧤

El Dibu Martínez hizo mucho más que atajar penales, ganar partidos y convertirse en héroe.

Humanizó el puesto más solitario de los deportes grupales.

Hizo que una generación volviera a mirar el arco con otros ojos.

Pero detrás de cada pequeño arquero hay algo todavía más grande.

Hay una pequeña fábrica de atletas que funciona en silencio en cada pueblo.

Un profe que llega antes.

Una familia que acompaña.

Un club que abre sus puertas.

Una cancha que se convierte en escenario.

Y tres chicos que, quizás sin saberlo, empiezan a construir el camino de un sueño.

Ellos son Vicente, Einar y Segundo.

Y quien los acompaña en ese camino es José Hernán Bazán, el entrenador que, como tantos otros profes del fútbol argentino, pone tiempo, paciencia y pasión para que esos sueños puedan empezar a crecer.

Porque los grandes sueños no siempre nacen en los grandes estadios.

Muchas veces nacen acá.

En una cancha de pueblo.

Con unos guantes enormes.

Con las rodillas llenas de tierra.

Y con alguien que les dice:

—¡Dale, levantate! ¡Otra vez!

Tapalqué es apenas una muestra de esa enorme fábrica silenciosa de sueños que el fútbol argentino construye todos los días.

Y quizás, dentro de unos años, alguno de estos chicos también nos haga gritar.

Porque antes de los grandes arqueros, siempre hubo un chico que un día decidió ponerse los guantes. 🧤🇦🇷

FESTIVAL DE FORTINES | HOMENAJE A NUESTRO SER ARGENTINO 🇦🇷Hay una Argentina que se encuentra en el campo, en nuestras tr...
01/08/2026

FESTIVAL DE FORTINES | HOMENAJE A NUESTRO SER ARGENTINO 🇦🇷

Hay una Argentina que se encuentra en el campo, en nuestras tradiciones, en el caballo, en la destreza y en esas historias que pasan de generación en generación.

Una Argentina que no necesita demasiadas explicaciones.

Se siente.
Se vive.
Se lleva adentro.

En cada jineteada, en cada encuentro, en cada fiesta criolla, hay algo de nuestra identidad que permanece intacto.

El polvo de la tierra.
El sonido de los cascos.
La mirada del jinete.
La fuerza del caballo.
El aplauso de la gente.

Instantes que duran apenas un segundo, pero que cuentan una historia mucho más grande.

Porque nuestras tradiciones no son solamente recuerdos del pasado. También son presente. Son pertenencia. Son parte de lo que somos.

Y fotografiarlas es, de alguna manera, ayudar a que esos momentos queden para siempre.

Estas imágenes son parte de ese encuentro con nuestras raíces.

Y también son una muestra de algo que forma parte de mi manera de trabajar: cambiar de escenario, de disciplina y de desafío, sin perder nunca la búsqueda del instante.

Fútbol, hockey, running, básquet, equitación, jineteadas o cualquier otra expresión deportiva.

Cambia el deporte. Cambia el escenario. La pasión permanece.

📷 MAZZINO FOTOGRAFÍA
Fotos & Noticias

Si tenés una competencia, una fiesta criolla, un evento deportivo o una fecha especial que quieras conservar en imágenes, podés reservar tu fecha con anticipación.

Porque hay momentos que suceden una sola vez.

Y cuando pasan, la fotografía es lo que queda.

Por Juan Manuel Mazzino

Dirección

32 Y 24
La Plata
1900

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 20:00
Martes 09:00 - 20:00
Miércoles 09:00 - 20:00
Jueves 09:00 - 20:00
Viernes 09:00 - 20:00
Sábado 09:00 - 20:00

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