30/04/2019
La previa de un show.
Naces, descubrís la música, te enamoras, cerras los ojos...le dedicas tu vida. Te juntas con amigos que comparten ese amor, arman un grupo y embriagados de nervios tocan para unos cuantos. A esos cuántos le gusta lo que haces, pero vos querés más. Te vas perfeccionando en ese amor y la gente se da cuenta. "Mirá, esos locos andan bien eh…" le dicen esos cuántos a otros tantos. Entonces te conocen y reconocen ese amor. Y lo vas mostrado cada vez más seguido, siempre con la adrenalina previa. No importa, sos jóven, tenés tiempo para que salga mal y estás con amigos…
Abrís los ojos. Estás lejos de casa y todo es oscuridad, salvo por algunas pequeñas luces que iluminan tu guía y dejan ver siluetas de unos instrumentos y un telón enorme que te separa de una sala imposible de colmar. Del otro lado un murmullo de voces que crece. De éste lado el murmullo de instrumentos tímidos que se calientan y chistes nerviosos que intentan calmar la ansiedad. "Buenas noches Madrid! Ahre…". Hay nervios, no sabes si hay mucha gente, te dijeron que sí, pero… quién sabe. No importa, estás con amigos haciendo lo que amas. Años, meses, semanas de preparación y todo se reduce a éste momento. Todavía está oscuro, todos en posición. Y nunca te sentís preparado para este momento. Y qué es el amor sino eso: compartir, los nervios, dedicarse, adrenalina, incertidumbre, seguir, cerrar los ojos… el jazz.
Se abre el telón, pero eso es tema de otro posteo. Música, maestro.
27/04/2019.
@ Teatro Auditorium Mar del Plata