17/08/2026
Hay algo que para mí hace que una fotografía sea realmente especial: poder mirarla y volver a sentir lo que estaba pasando en ese momento.
Un abrazo que salió solo, una mirada, una risa, las manos de papá, el caos tan propio de cada familia.
Porque el amor, los vínculos, las costumbres y todo eso que hace que una familia sea única también se puede fotografiar.
Y eso es lo que busco en cada sesión.
Tengo una mirada y un estilo muy definidos, pero no busco que todas las familias entren en la misma fórmula ni trabajo fotos en serie ni con una misma idea para todas las familias. Observo cómo son, cómo se vinculan y, desde mi mirada, registro aquello que los hace únicos.
Cada sesión la pienso para que puedan vivirla, vivirla y ser ustedes mismos. Para que mientras estamos haciendo las fotos, también estén creando un recuerdo.
Porque para mí, una sesión no termina cuando entrego las fotos. Empieza cada vez que vuelven a mirarlas y pueden sentirse ahí, en ese momento, en esa etapa de su familia.
Eso es lo que quiero contar con mi fotografía: lo que son ustedes cuando están juntos.