06/02/2026
Ayer cumpliste 9 años.
Hace 3 semanas hiciste un calendario y lo pegaste en la heladera para llevar la cuenta regresiva. Tenías unas ganas locas de que llegue tu cumpleaños porque iba a venir toda la familia a casa e ibas a poder estar con tus primos.
Llegó el día y la ansiedad era bastante. Ordenamos tu habitación y aunque no te gusta nada me dijiste que lo estabas pasando lindo porque lo hacíamos juntas.
Había un poco de temor porque la lluvia pronosticada no nos deje estar en la terraza.
No te quisiste arreglar mucho porque "total voy a estar en patas todo el tiempo y no voy a parar de jugar".
Fue llegando la familia. Y te miré como corrías a recibir a cada uno. Te miré como siempre te miro, sin que te des cuenta y me guardé fotos que no saqué en mi memoria.
Me quedé con esos abrazos.
Los estudié, observé tus gestos.
Eran abrazos que duraban un poquito más que siempre. Abrazos dónde cerrabas los ojos fuerte y tenías una sonrisa en el rostro y este quedaba a la altura del corazón de quien te los daba.
Abrazos sentidos.
Abrazos que me hacen pensar qué sabés muy bien cuál es el mejor de los regalos de cumpleaños.
Al final no llovió.
Pudimos festejar en la terraza.
Y en la oscuridad de la noche tu sonrisa nos llenó de luz.