05/05/2026
¿Corrección de color, sí o no?
Esta es una pregunta que me hice durante mucho tiempo, especialmente en mis primeros años digitalizando archivos fotográficos de mis clientes.
Empecé a cuestionármelo primero desde la memoria, y luego desde un punto de vista técnico.
¿Estoy “metiendo mano” en los recuerdos?
¿Estoy manipulando los archivos?
¿Cómo se verán estas correcciones en diez años?
Hace un tiempo escaneé fotos en papel para un cliente. Todo normal, lo de siempre. Pero cuando las recibió en Google Drive y hablamos por WhatsApp, sentí que algo no le cerraba.
“No se ven tan nítidas”, me dijo.
Le expliqué que eran fotos analógicas, de los años 80, con el grano propio de la película de 35 mm (algo que las fotos digitales no tienen).
Después me dijo que las veía muy “rosas”.
Ahí entendí: las fotos estaban viradas al magenta.
Abrí Photoshop, hice una pequeña corrección de color y se las envié.
Le encantó el resultado.
Y claro… después lo entendí yo también: saqué el rosa y aparecieron los azules, los verdes.
La ropa, los tonos de piel… se veían como él los recordaba de los 80.
Ahí comprendí algo importante: podemos conservar las fotos en papel tal como están.
Las originales se limpian, se escanean y se guardan nuevamente.
Las cuidamos muchísimo.
Incluso las digitalizamos respetando su color original.
Pero hoy tenemos una herramienta que puede transformarlas.
Photoshop nos permite quitar ese “filtro rosa” y volver a ver el pasado como lo recuerdan sus protagonistas.
Hace algunos días hice esta misma pregunta en stories y el 100% respondió que sí: les gustan las correcciones de color en las digitalizaciones.
Hoy, hago estas correcciones cuando realmente son necesarias: muchas fotos viran a amarillos, magentas o verdes. Y pruebo si puedo llevarlas a colores más cercanos a la realidad.
¿Tenés cajas con fotos familiares?
Las digitalizo en alta calidad y puedo darles una segunda vida con pequeñas correcciones de color.
Escribime y te cuento cómo empezar.