24/10/2016
Más machos y princesas.
No te comas el cuento, hermana, del 'son todos iguales’. Mirá a tu alrededor: hay padres, hermanos, maridos, hijos desgarrándose la garganta y pidiendo por vos. Hay 'machos' gritando y apretando el puño, ese puño que también sirve para luchar, para pedir justicia, para proteger, no sólo para humillar.
Hay 'machos' caminando junto a vos, levantando carteles por vos, por ellas y por ellos también.
Hay ‘machos' que mueren en manos de otros ‘machos', pero no tienen la libertad de salir a llorar y pedir que no los maten más.
Son ‘machos' por condición, no con licencia para matar, ni golpear, ni violar. ‘Machos' que quieren defender, cuidar. ‘Machos' que no quieren ver a sus hermanas, madres, hijas viviendo con miedo, porque ellos tampoco quieren seguir sintiéndolo. ‘Machos’ que conviven con la impotencia de la incertidumbre de no saber si ellas serán las próximas, ‘machos' que sienten el dolor de esos golpes como propios, ‘machos' enojados con esos ‘machos' que ensucian su casta.
No se coman el cuento hermanas, dejen a los ‘machos' caminar y luchar al lado de ustedes, porque muchos de ellos entendieron que ser ‘macho' es cuidar a sus mujeres, es ayudarlas a crear la armonía de lo cotidiano, es dejarlas crecer, es disfrutarlas mientras ríen, mientras se encuentran, mientras crecen. Son ‘machos' que supieron demostrar que ser diferente está bien, ‘machos' con el valor de ser. ‘Machos’, más machos que los 'machos' que rechazan la libertad del amor; ‘machos’ que, con rigurosa valentía, sembraron el repudio al 'son todos iguales’. Son 'machos' unidos en un grito a la hora de no querer ver más mujeres que aman desangrarse.
¡Por favor, no nos comamos el cuento hermanas! No cometamos el error de los que ignoran, de los que crean la diferencia: hay ‘machos' que realmente nos ven como verdaderas ‘princesas’. 'Princesas' que se dan el placer de pedir ayuda cuando lo necesitan. 'Princesas', que dejan sus casas para salir a vivir; ‘princesas’ que viajan, que descubren, ‘princesas’ que se arremangan, que se saben cuidar, que saben pelear contra lo más doloroso y aún así seguir de pie.
'Princesas' que pueden morder el polvo sin correrse el maquillaje. ‘Princesas' que odian maquillarse, que aman maquillar; ‘princesas’ manejando en botines, ‘princesas’ amamantando en una plaza, ’princesas’ salvando y dando vida. ‘Princesas’ peinadas o despeinadas, abrazadas, juntas, revolucionarias, libres. Verdaderas ‘princesas’, que también saben criar ‘machos' que luchan junto a ellas.