06/01/2026
Sacerdotisa del placer,
sacerdotisa del Eros,
bruja hedonista moderna,
pero también…
chica millennial
La generación bisagra,
ni de allá ni de acá.
La incertidumbre es pan de cada día.
Ansiedad… ansiedad es lo que sobra.
Pero tengo mi magia,
en ella me encuentro,
en ella vuelvo a recordar.
No siempre, lo admito,
pero a veces,
reconozco mi poder…
El fuego de mi sangre.
Esa sangre que recorre mis venas,
esa sangre llena de memorias,
llena de energía,
llena de hambre de más.
Sé que soy poderosa.
Sé que soy una Diosa.
Sé quién fui, quién soy
y quién seré.
Pero por alguna maldita razón,
mi mente no se lo termina de creer.
Qué dilema ser millennial.
Criados a la antigua,
en un mundo totalmente nuevo,
queriendo vivir como la nueva generación
pero con los traumas de las anteriores.
Me libero.
Creo mi propia realidad.
Mi sangre cubriendo mi cuerpo,
me baño en ella,
reconociendo mi poder.
Ya no se puede culpar más
a mamá y a papá.
Soy la única responsable de mi vida,
mi sangre, mi linaje, mi legado, mi vida.
Sola
¿Habrá una vida posible
libre de ansiedad
y de las preocupaciones del futuro?
¿Y si mi sangre por fin decide adueñarse de mí?
Lilith, madre, mostrame el camino,
no me sueltes la mano,
sácame del juicio,
no dejes que caiga en la mediocridad humana.
Una vida grandiosa…
¿Y qué carajos es una vida grandiosa?
Hoy respiro, tomando una birrita,
en un pueblo costero en Colombia.
Hoy sigo respirando.
¿Cómo será una vida con seguridad?
Mientras resuelvo esa pregunta
me dejo caer en mis guías,
mis guardianes.
Sostenida por Isis, Miguel y Metatrón,
por mis ancestras y ancestros.
Me cubro con mi sangre
para recordar quién soy.
🔥🔥🔥