06/11/2024
Ubicado en las tierras altas de Sacatepéquez, Guatemala, San Bartolomé Milpas Altas es una joya ambiental y cultural en donde los bosques nubosos se extienden como un manto húmedo, cobijando una rica biodiversidad de hongos y plantas endémicas.
Las comunidades indígenas y campesinas de San Bartolomé han sido guardianes de estos bosques durante generaciones. Su relación con el mundo fungi no es solo ecológica, sino también cultural: los hongos comestibles y medicinales son parte de la gastronomía local y de los remedios caseros.
Esta relación simbiótica entre la comunidad y el bosque subraya la importancia de un conocimiento ancestral que, en muchos casos, sigue siendo transmitido oralmente y que es clave para la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales.
No obstante, el mundo fungi de San Bartolomé enfrenta serias amenazas. La deforestación, el cambio climático y la expansión agrícola están alterando el equilibrio del ecosistema, poniendo en peligro tanto a las especies de hongos como a la flora y fauna que dependen de ellos. Sin embargo, algunos esfuerzos de conservación y revalorización del saber local están surgiendo en la región.
Las caminatas de educación ambiental, los proyectos de documentación micológica y el turismo ecológico buscan no solo proteger el bosque, sino también generar conciencia y el gran sentimiento de pertenencia.