08/09/2018
Los animales no humanos, al igual que cualquier ser vivo y sintiente, tienen la necesidad y el anhelo de vivir su vida.
Cada segundo en el mundo se matan 3.000 animales para el consumo humano. Vacas, cabras, pollos, ovejas, cerdos, caballos, etc mueren para abastecer la demanda de millones de personas.
Los animales no humanos son capaces de sufrir y de establecer vínculos afectivos con miembros de su misma especie y de otras. Su inteligencia también está comprobada de forma científica: todas las especies utilizadas por la industria cárnica tienen memoria, preferencias y capacidad de decidir qué quieren en cada momento.
Para abastecer la demanda de carne, no sólo la vida de estos animales es truncada antes de tiempo, sino que se les impide llevar a cabo sus comportamientos naturales y, con el objetivo de aumentar su producción, se les somete a selecciones genéticas a través de técnicas de reproducción artificial que les conllevan enfermedades y problemáticas de varios tipos.
Los términos "buen trato" y "explotación ganadera" son contradictorios en sí mismos, especialmente cuando hablamos de granjas "ecológicas".
Los términos "ecológico", "humanitario", "sello de calidad en bienestar animal" NO son sinónimos de "libre de maltrato".
Con respecto, por ejemplo, a los huevos conseguidos de gallinas "no estabuladas" o "no enjauladas", las gallinas siguen viviendo en el estrés y el miedo asociados al manejo, transporte y matanza. Viajan largas distancias hasta el matadero, deprivadas de agua o comida, hacinadas y maltratadas. Los pollos macho de la industria del huevo, a la que no sirven y por lo tanto se convierten en desechos y, son sofocados o enterrados/quemados vivos o se trituran para obtener subproductos poco valorados en el mercado tras la selección de s**o. El término "orgánico" se refiere sólo al tipo de alimentación que reciben los animales, que está libre de pesticidas, antibióticos u hormonas de crecimiento.
En definitiva e independientemente de cómo trascurren sus existencias, los animales utilizados para el consumo humano, son sacrificados antes de tiempo. Este hecho por sí solo, imposibilita justificar el uso de animales para la alimentación ya que no existe manera “humana” de matar a alguien que quiere vivir.
El buen trato nunca será posible mientras los animales sigan siendo considerados objetos.
Fuentes: http://faada.org http://ecosofia.org