29/06/2026
Muchas personas creen que la vida de un fotógrafo y su equipo es algo fácil. Que por cubrir 5 horas de un evento y cobrar $500 es demasiado.
Pero la realidad es que nosotros no trabajamos solo esas 5 horas.
Un ejemplo básico: el día de la actividad, normalmente llegamos entre 1 y 3 horas antes para preparar equipo, verificar iluminación, cámaras, lentes, baterías y asegurarnos de que todo esté listo para comenzar. Si el lugar del evento queda a 2 horas de nuestra casa, eso significa salir hasta 4 o 5 horas antes.
Ahora sumemos:
• 4 a 5 horas antes entre preparación y viaje
• 5 horas cubriendo el evento
• 2 a 3 hora adicional de regreso
• 3 a 5 horas de Editacion
Ya ahí fácilmente hablamos de 12 a 13 horas de trabajo en una sola actividad.
Pero los invitados y, muchas veces, hasta quienes nos contratan, solo ven las 5 horas en las que estamos tomando fotos.
Lo que no ven es todo lo demás.
No ven las horas de edición después del evento, la selección de las mejores fotos, el retoque, la organización de galerías, la entrega final, la inversión en cámaras, lentes, computadoras, programas de edición, almacenamiento, transportación y mantenimiento del equipo.
He visto eventos donde entre decoración, bizcocho y otros detalles invierten más de $1,500, pero cuando llega el momento de contratar un buen fotógrafo, quieren pagar $300.
O te dicen que el precio está caro… pero pagan sin problema cientos de dólares por servicios que duran 30 minutos o 1 hora.
Entonces, ¿$500 por un trabajo que realmente implica muchas más horas, experiencia y equipo es caro?
Solo comparto esto para que puedan tener una idea más clara de lo “fácil” que muchos creen que es la vida de un fotógrafo y su equipo, y por qué nuestros precios son los que son.
Detrás de cada foto hay tiempo, sacrificio, inversión y pasión.