19/08/2026
BREVE HISTORIA DE LA SANTÍSIMA CRUZ DE YANAHUANCA
La tradición oral sostiene que fue el fraile Juan Agustín de Abad, el mismo que talló la célebre Cruz de Motupe quien, tras alejarse del cerro Chalpón, se internó en la agreste serranía de Penachí (Salas), buscando refugio espiritual en el cerro Yanahuanca; rodeado de la soledad de la naturaleza y guiado por su fervor místico, talló una cruz con madera del árbol de guayacán, ubicándola en el interior de una cueva, donde él vivía. Ante esa cruz ofreció oraciones, penitencia y recogimiento. Se cuenta que el fraile solía decir a personas de su confianza que, donde él permanecía, dejaba cruces y que con el tiempo las buscaran y sean objeto de veneración.
El 20 de agosto de 1868, cuando don Ambrosio de la Cruz, caminando por las alturas del cerro Yanahuanca, divisó una gruta escondida en lo alto. Aunque fatigado por la jornada, su espíritu curioso lo impulsó a escalar, trepando por bejucos hasta alcanzar la cueva. Allí, ante sus ojos, apareció la cruz tallada por el fraile Abad, tan sencilla, austera, pero cargada de una fuerza espiritual que conmovió a toda la comunidad.
Desde entonces, la Santísima Cruz de Yanahuanca es venerada y cada 20 de agosto, fieles de diversos rincones se congregan para rendirle culto, agradecer favores y renovar su fe. Esta celebración, llena de canto, oración y alegría, ha perdurado por generaciones, manteniendo viva la memoria del hallazgo y el legado espiritual que representa.
⭐️Archivo de Fe, Arte y Cultura
FE, ARTE Y CULTURA
Carlos Elmer Velasquez Escribano
19-08-2026