01/07/2016
Que alegría poder darnos una escapadita c**n la familia para conocer un lugar de nuestro bello país, especialmente cuando vamos con mi sobrino bello y su Papá a quien no vemos hace mucho, también disfrutar de la compañía del Tio Plinio, Jose y el amigo Luchito quien al igual que Yo es aficionado a las fotos. La ruta, a la ida La Oroya Junín Huayllay, y a la vuela visitamos Cerro de Pasco a unos 30 minutos de Huayllay, luego Junín, Tarma y a Huancayo, unas 4:30 horas a velocidad moderada. Como en todo viaje nada es perfecto, es una lástima que la ignorancia de nuestros paisanos y la falta de autoridades competentes encargadas de estas delicias turísticas les hagan decir que es prohibido tomar fotos y filmar con equipos profesionales, ya que podemos beneficiarnos de ellas, esperamos que Dircetur PASCO Dircetur Pasco Dircetur Pasco saque la cabeza del hoyo y mire alrededor.
Distancia: Tiempo de llegada desde Huancayo 4.5 horas, desde Lla Oroya 2 horas. Recomendaciones: Tomar desayuno en La Oroya, llegar temprano al Bosque de Piedras, pasear por la Ruta 1, "Por cierto la información turística es pésima, el material impreso que brindan no coincide con la vida real" almorzar en alguna roca mirando el paisaje, llevar algo ligero como atún galletas y agua o gaseosa, por favor no dejar desperdicios. Ya por la tarde ir a los baños termales a 10 minutos, hay para todos los gustos, pero les recomiendo el familiar, cuesta S/. 2.5 soles por 30 minutos hasta 5 personas, este tipo de baños son cerrados, las piscinas son al aire libre, pero puedes quedarte lo que quieras por el mismo precio. Luego de un baño relajante puedes ir a la ciudad de Huayllay a comer un rico pollo a la brasa en el kin chiken, ojo kin.. tienen un combo y un combito, muy buenos por cierto. El hotel de la entrada a 30 soles, buen hotel. El frío; las temperaturas pueden variar desde 4 grados hasta - 8 por las noches, así que si piensas acampar lleva ropa especial para frío, carpas de montaña y agua caliente, o morirás en el intento. Por la mañana un lomito saltado en el parque en un restaurant del segundo piso, muy bueno también, luego ya con el sol puesto puedes conocer la ciudad y luego volver a las piscinas como hizo mi sobrino, más feliz no se lo podía ver. No esperabamos quedar tan sorprendidos con el bosque de piedras y sus aguas termales, gracias a Dios volvimos bien y contentos de pasar unos días con la familia, especialmente nuestro sobrino quien ya es todo un hombre.