Ojo Ancestral

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Ojo Ancestral Yo era brujo de día y diseñador de noche,
pero me cansé de llevar doble vida… Ahora diseño símbolos, oráculos y textos con intención mágica.

Uno creyendo que abrir el tercer ojo sirve para ver auras, vidas pasadas, otras dimensiones y los misterios del universo...
17/08/2026

Uno creyendo que abrir el tercer ojo sirve para ver auras, vidas pasadas, otras dimensiones y los misterios del universo… Y resulta que el mayor p**o es ver lo evidente aunque no nos guste. 👁️🚩

16/08/2026

Cuando entras a una ceremonia con hongos, nunca entras solo.

Eso de "la ceremonia es algo muy personal" tiene su letra chiquita. A la ceremonia también entra tu familia, aún si no está invitada.

Entra tu madre en la manera en la que aprendiste a cuidar a todos menos a ti. Entra tu padre en esa necesidad de demostrar que puedes con todo. Entran tus parejas, tus ausencias, la criatura que fuiste, las palabras que te tragaste y todas las veces que elegiste callar para no perder a alguien.

Y a veces también entran tus mu***os. No necesariamente como apariciones espectaculares entre el humo del copal o ancestros milenarios llegando a entregarte un mensaje desde el más allá. A veces regresan como un recuerdo que no habías tocado en años, una sensación conocida en el cuerpo, una frase, un gesto, un dolor o una tristeza que parecía no tener nombre. Llegas a ceremonia con todo aquello que recuerdas y también con lo que has aprendido a olvidar.

"Linaje" no es solamente una palabra bonita para colocar junto al altar. Abarca los duelos que nadie hizo, las violencias que se volvieron costumbre, los secretos familiares, las migraciones, las carencias, los hijos que no nacieron, los nombres que dejaron de pronunciarse y todas esas historias que terminaron pero no terminaron de irse. Es todo aquello que tu cuerpo aprendió antes de que pudieras elegir... cómo pedir amor, cuánto dolor soportar, cuándo desaparecer, qué deseos considerar peligrosos y qué parte de ti sacrificar para seguir perteneciendo.

Sanar el linaje... cómo mamamos con eso, ¿no? El linaje no está conformado solo por heridas. También entran las manos que supieron sostener y las promesas que sí se cumplieron. La inteligencia que permitió sobrevivir, el humor en medio de la desgracia, los oficios, la terquedad, la sensibilidad, el fuego y todas las personas que hicieron lo necesario para que tú pudieras estar aquí.

Quizá trabajar con el linaje no consista en “sanarlo” como si fuéramos superiores a quienes vinieron antes. Tal vez consista en, pa'empezar, poder mirarlo completo. Reconocer lo que nos dio vida y honrar lo que nos sostuvo desde antes de encarnar. Dejar de romantizar aquello que nos hizo daño y decidir qué merece continuar a través de nosotros y qué debe terminar aquí. No comenzaste esta historia. Pero puedes convertirte en el lugar donde cambie de dirección.

Cuando la percepción cotidiana se modifica, se vuelven más delgadas las fronteras entre lo que es propio y lo que es heredado. Hay un punto en el que lo psicológico, lo corporal, lo simbólico y lo sagrado pueden encontrarse sin expulsarse unos a otros. Ahí vive la ceremonia.

Y entonces aparece también el grupo. Alguien canta y una parte de ti reconoce algo. Una persona llora al otro lado del fuego y tu cuerpo responde sin conocer su historia. Otra guarda silencio y, sin decir una palabra, ayuda a sostener la noche. Cada quien atraviesa su propio camino, pero nadie permanece completamente aislado de lo que se está tejiendo alrededor.

Por eso importan el lugar, el fuego, el altar, el canto, la intención y las personas con quienes compartimos la experiencia. El ritual no es decoración. Es una forma de relacionarnos con lo visible y lo invisible. Un recipiente para acercarnos a aquello que nos atraviesa sin reducirlo inmediatamente a una explicación.

Este 3 y 4 de Octubre tendremos ceremonia de temazcal + hongos en un espacio hermoso entre el campo y las montañas de Huimilpan, Querétaro.

Si sientes que algo en tu historia pide ser mirado, échame un mensaje al https://wa.me/525549553685 para contarte todo sobre la ceremonia. Hoy termina la preventa, con la que puedes ahorrarte $444 MXN sobre la aportación regular. Quedan pocos espacios porque trabajamos con grupos pequeños.

15/08/2026

¿Sabías que vomitar te otorga una medallita en las ceremonias espirituales?

En ese mundillo espiritualoide se ha instalado la idea de que, mientras peor la pasaste, más profunda debió haber sido tu experiencia. ¿Vomitas como Linda Blair? Purgaste. ¿Lloras hasta romperte en mil cachitos? Sanaste. ¿Sentiste un terror desquiciante durante toda la noche? Es que enfrentaste tu sombra, we.

Y en contraparte: si reíste, sentiste paz o ternura, contemplaste la noche en silencio o simplemente observaste el fuego fijamente... aparece la sospecha de que no trabajaste lo suficiente. ¿En qué momento empezamos a desconfiar de todo lo que no duele? ¿Cómo relacionamos dolor o purga con limpieza y crecimiento?

El sufrimiento tiene un prestigio rarísimo dentro de la espiritualidad. Llevamos siglos relacionando el dolor con la pureza, el sacrificio con el mérito y el castigo con la redención. No voy a echarle toda la culpa al judeocristianismo, pero en Latinoamérica nos dejó bastante bien entrenados para creer que el dolor purifica, el sacrificio dignifica y el castigo redime. Hay con qué defender la teoría.

Entiendo. Sí... Hay experiencias difíciles que pueden ser profundamente significativas. Hay llantos que llevaban años esperando o momentos en los que vomitar se siente como un alivio físico y simbólico.

PERO la dificultad no garantiza transformación y el sufrimiento no se vuelve sagrado solamente porque lo rodeemos de copal.

A veces vomitar forma parte de un proceso importante y llorar con las llaves bien abiertas también. Ambas cosas merecen atención, pero ninguna te vuelve más consciente, más valiente ni más espiritual que la persona que no llenó una cubeta. El sufrimiento no es evidencia. No es como si el cuerpo tuviera que ofrecer un espectáculo para demostrar que algo sucedió.

La suavidad también puede revelar. El gozo puede reorganizarte. El descanso puede ser radical para un cuerpo acostumbrado a vivir defendiéndose. Una carcajada puede abrir lugares a los que el dolor nunca pudo entrar.

Apapáchate. Y quítate la idea de que sanar debe doler. Si duele, te deseo que sea provechoso y termine en paz. Si no duele, espero que puedas apreciarlo sin necesidad de sufrimiento.

De este lado, no puedo prometerle a nadie una ceremonia cómoda. Creo que nadie podría hacerlo. Pero sí puedo comprometerme a no empujar el sufrimiento, no convertir cada náusea en doctrina y no utilizar el drama como medida de tu proceso personal.

¿Qué opinas de esto?

Es Hongosto. Así que sigo escribiendo sobre hongos.

Y les cuento algo. Cuando anuncié la ceremonia del 29 de agosto en Veracruz, me escribieron muchos humanitos de CDMX y de otros lugares del centro del país. Querían participar, pero la distancia no se los ponía nada fácil.

La vida hizo lo suyo y... el próximo 3 de octubre tendremos una ceremonia de temazcal y hongos en un lugar precioso en Querétaro, mucho más cerca de CDMX. Nos reuniremos en un grupo pequeño para compartir toda la noche y despedirnos después del desayuno. Hoy viernes 14, mañana sábado 15 y el domingo 16 de Agosto hay precio de preventa.

Échame un mensaje al https://wa.me/525549553685 para contarte todo sobre la ceremonia. Tengo muy poquitos espacios.

No suelo hacer esto pero es que…. Aghhh, ¡la gente!
13/08/2026

No suelo hacer esto pero es que…. Aghhh, ¡la gente!

Lily Quirón 🪬🌀💧Tenía muchas ganas de compartir esta marca, pero esta vez quise hacerlo diferente... esta vez quise conta...
09/08/2026

Lily Quirón 🪬🌀💧

Tenía muchas ganas de compartir esta marca, pero esta vez quise hacerlo diferente... esta vez quise contarles la historia de cómo llegamos hasta aquí.

Porque mucho de mi trabajo sucede antes de dibujar. En las conversaciones, las preguntas, el proceso de conocer a la persona que está detrás del proyecto y, cuando decidimos recorrerlo, en todo lo que aparece durante El Sendero Espejo.

Es ahí donde vamos encontrando esas cosas que, cuando finalmente se conectan, revelan la forma del espíritu de la marca.

Así que armé este carrusel para enseñarles un poco más de cómo trabajo una marca desde adentro. De dónde salen las decisiones, cómo aparece el simbolismo y qué sucede antes de que exista un logo terminado.

Deslicen. La historia de Lily Quirón está ahí. ✨

¡Feliz Hongosto! 🍄La naturaleza lleva millones de años creando algunas de las paletas de color más increíbles que existe...
07/08/2026

¡Feliz Hongosto! 🍄

La naturaleza lleva millones de años creando algunas de las paletas de color más increíbles que existen. Nosotros solo decidimos empezar a coleccionarlas.

Así nació FUNGATONE.

¿Las microdosis de 🍄 funcionan?A ver, este tema me ha tenido pensando algún tiempito. Cada vez aparecen más estudios, má...
06/08/2026

¿Las microdosis de 🍄 funcionan?

A ver, este tema me ha tenido pensando algún tiempito. Cada vez aparecen más estudios, más protocolos y mucha más gente vendiéndolas. Cada vez son más personas diciendo que volvieron a sonreír y a disfrutar el desayuno, que dejaron de sentir ese vacío constante en el pecho, que recuperaron el apetito o que, simplemente, ya no quieren morirse. Y qué chingón... ¿no?

Durante miles de años hubo chingomil pueblos que se relacionaron con ciertos hongos como algo sagrado. No porque aumentaran la creatividad, mejoraran el estado de ánimo o ayudaran a trabajar ocho horas seguidas sin querer aventarse por la ventana, sino porque eran una forma de entrar en contacto con algo que consideraban más grande que ellos mismos. Con diosito, la naturaleza o ya de jodido, la comunidad.

No escribo esto porque crea que las microdosis son una estafa. Al contrario. Soy fan. Pero hace rato que pienso que les estamos haciendo una pregunta muy distinta a la que otras culturas les hicieron durante siglos.

Hoy, en su mayoría (no vamos a generalizar), esa conexión con lo sagrado queda en segundo plano. Ahora solemos preguntar otras cosas. Oye, ¿me ayudan con la ansiedad y la depresión? ¿Pueden tirarme paro con el TDAH? ¿Esto evita el burnout? Pero si me la tomo en la mañana sí puedo ir a trabajar normal, ¿verdad? Y, a ver... no me parece mal. Me parece profundamente revelador.

El humanito moderno ya no necesita que algo sea sagrado. Le basta con que funcione. Y entonces algo que alguna vez ocupó un lugar ritual termina encapsulado para soportar mejor la semana, para contestar más correos, para no desmoronarte antes del viernes o para llegar con suficiente energía a una junta que, si somos honestos, ni debería existir.

Y antes de que alguien me diga que es muy fácil escribir esto dedicándome a dibujar y escribir desde mi casa (en calzones) con un café al lado... sí. Lo he pensado. Cambiar de vida es un privilegio enorme. Es más, la espiritualidad también lo es. Tener tiempo para cuestionarse estas cosas (y todavía más ca**ón, publicarlas en redes) no es algo que todos puedan hacer. Hay demasiada pi**he deuda, prisa, estrés y capitalismo aplastante como para ponerse a filosofar un miércoles por la tarde. No estoy juzgando a quien necesita una herramienta para atravesar un momento difícil. Si una microdosis te devuelve las ganas de desayunar, de salir de la cama o de dejar de pensar en el suicidio, ojalá exista y llegue a quien la necesita.

Pero hay una idea que no deja de incomodarme... ¿Qué tan enferma tiene que estar una sociedad para que sobrevivir se confunda con sanar?

Porque una cosa es recuperar las ganas de vivir y otra muy distinta es recuperar la capacidad de seguir habitando exactamente la misma vida que te enfermó. Ahí hay una diferencia enorme. No me preocupa que estudiemos los hongos como moléculas ni que los encapsulemos. La ciencia hace lo que sabe hacer y me parece maravilloso que, al intentar entenderlos, su potencial terapéutico pueda llegar cada vez a más personas.

Lo que me inquieta es ver cómo el sistema ha reducido aquello que algunas culturas consideraban una puerta hacia el misterio a otro producto de consumo. Me inquieta vivir en un mundo donde hasta el bienestar termina evaluándose por nuestra capacidad de seguir siendo funcionales. Porque los benditos hongos ya no nos ayudan a preguntarnos cómo queremos vivir; apenas nos ayudan a encontrar la fuerza suficiente para volver a poner el despertador para mañana.

Las microdosis funcionan... sólo no estoy seguro de que estén resolviendo el problema correcto.

04/08/2026

No mames, el hongo no te dijo eso... ¿o sí?

A ver… llevo años acompañando ceremonias con hongos. Así que sería bastante absurdo dedicarme a esto y afirmar que durante una experiencia no sucede nada más que un cerebro intoxicado con sustancias que lo hacen proyectar chaquetas mentales en el cielo.

Ya es 3 de agosto, así que me parece un buen momento pa’ chismear sobre este tipo de trips.

En ceremonia he visto a personas encontrarse con dolores que llevaban años evitando, recordar cosas que tenían olvidadas, comprender de golpe algo importante en su vida, despedirse de alguien mu**to o sentirse parte de la tierra de una manera que después resulta muy difícil explicar sin parecer un pi**he jipi pachamamesco.

Y también he visto a personas regresar convencidas de que recibieron una misión, descubrieron el origen energético de todas sus enfermedades (así que ya no necesitan tomar medicinas alópatas del diablo corporativo), o entendieron exactamente lo que deben hacer los demás con su vida.

Acá el problema no es creer que algo puede hablarnos durante una ceremonia porque sí, sucede. El p**o es asumir que entendimos perfectamente lo que dijo.

Porque, incluso si aceptamos la posibilidad de que los hongos poseen una inteligencia y podemos relacionarnos con ella, cualquier mensaje tiene que pasar a través de nosotros: debe atravesar nuestro cuerpo, nuestra biografía, nuestros miedos y deseos, todas las imágenes que conocemos y las palabras disponibles en nuestra cabeza.

El hongo no habla tu idioma. Lo que recibimos ya es una traducción. Y los humanitos somos traductores bastante creativos, especialmente cuando atravesamos una experiencia capaz de hacer que una idea se sienta más verdadera que nuestro nombre.

Ésta es una de las cosas más cabronas de los hongos y otros enteógenos. No sólo se producen imágenes y pensamientos extraños. Toda esa experiencia puede estar acompañada por una sensación absoluta de revelación. Entonces no parece que imaginaste algo, sino que parece que por fin lo viste. Parece que encontraste LA verdad. Pero sentirse completamente seguro de algo nunca ha sido garantía de estar en lo correcto.

Por eso quizá no deberíamos comenzar preguntándonos si el mensaje vino del hongo, del inconsciente, de diosito, de la memoria, de la diosa, de la sugestión o de quién sabe qué inteligencia que aprovechó que dejamos la puerta abierta.

Después de cualquier viaje conviene hacer una distinción menos emocionante, pero mucho más útil. Así que intentemos darle un método, una estructura o, por lo menos, unos tips postceremonia.

Preguntémonos: ¿Qué ocurrió realmente durante la experiencia? ¿Qué significado le di? ¿Y qué decisión estoy tomando a partir de ese significado?... no son la misma cosa.

Así que tomemos un ejemplo:

“Vi a mi pareja encerrándome en una jaula.”
Bien, eso describe una experiencia.

“Mi relación me impide ser libre.”
Bueh… ésa es una interpretación.

“El hongo me enseñó que debo terminar mi relación.”
Ihh… ésa ya es una decisión personal disfrazada de mandato externo.

Y, a ver, la imagen puede estar mostrando algo verdadero sobre tu relación. Quizá expresa un miedo, un deseo o una conversación que llevas meses evitando. Quizá exagera una sensación para obligarte a mirarla. El símbolo puede ser profundamente certero y, aun así, no significa que deba funcionar como una instrucción literal.

El primer paso, entonces, consiste en quitarle por un momento nuestra explicación.

¿Puedes contar lo que viste sin agregar inmediatamente lo que “quiere decir”? ¿Qué palabras escuchaste realmente y cuáles aparecieron después, cuando intentaste construir una historia coherente?

Esto importa porque la memoria no es una grabación. Al regresar comenzamos a ordenar la experiencia, rellenamos huecos, conectamos escenas y terminamos atribuyéndole al hongo una frase bastante mejor redactada que cualquier cosa escuchada durante la ceremonia.

Después viene una pregunta mucho más específica que nos permite separar un poco las cosas... ¿Qué tendría que suceder para aceptar que tu interpretación podría estar equivocada?

Si ninguna evidencia posible pudiera contradecirla, entonces no estás poniendo a prueba una interpretación, estás protegiendo una creencia. O sea, mamaste.

Ahora… si las coincidencias demuestran que tienes razón, pero su ausencia también demuestra que “el universo está poniendo a prueba tu fe”; si quienes están de acuerdo comprendieron tu despertar, pero quienes dudan simplemente vibran demasiado bajo; si cualquier resultado puede acomodarse para confirmar el mensaje… ¡felicidades! Construiste un sistema donde es imposible distinguir la intuición del deseo.

Recuerda: una interpretación sólida soporta preguntas y no necesita declarar enemigo a quien la contradiga.

Luego está la prueba menos psicodélica de todas... el tiempo.

Hay mensajes que parecen escritos en tu alma con fuego a las tres de la mañana y el jueves ya no sabes muy bien qué carajos querían decir. Los que realmente valen la pena pueden perder su espectacularidad y, aun así, continuar tocando algo verdadero semanas después.

Si una revelación exige obediencia inmediata, conviene sospechar un poquito. Lo verdadero no debería caducar cuando se acaba el efecto. Puede esperar a que duermas, comas, regreses a tu cuerpo, hables con alguien que no estuvo en la ceremonia y mires el asunto desde más de un estado emocional. No para destruir la experiencia con racionalidad, sino para comprobar si puede relacionarse con el resto de tu vida sin necesitar que permanezcas dentro de ella. Hay que permitir que el mensaje toque la realidad.

No necesitas abandonar mañana tu relación para averiguar si te sientes encerrado. Puedes comenzar teniendo la conversación que llevas meses evitando, poner un límite, observar lo que sucede y comprobar si aquella imagen revela algo que efectivamente está ocurriendo.

Una interpretación confiable no sólo explica la experiencia, sino que también tolera las consecuencias de encontrarse con el mundo.

Y todavía resta una última pregunta que suele causar un poco de escozor... ¿El mensaje te vuelve responsable de algo o te concede una excepción?

Porque hay revelaciones sospechosamente convenientes. Siempre confirman que teníamos razón, que los demás nos hicieron daño, que todos están mal menos uno, que las reglas ya no aplican para nosotros o que poseemos una misión que nadie más puede comprender.

Eso no significa que toda experiencia luminosa sea falsa ni que debamos desconfiar de cualquier cosa que nos haga sentir valiosos. Significa que una visión que únicamente nos corona merece más sospecha que una que también nos obliga a mirar nuestra sombra, reparar un daño, abandonar una mentira o aceptar que quizá no somos el personaje que habíamos construido.

Sí, tal vez te habló el hongo. O tal vez habló tu inconsciente. Tal vez, en una experiencia así, esas dos posibilidades ni siquiera están completamente separadas. Nadie puede resolverlo por ti y desconfío profundamente de cualquier humanito que asegure poder hacerlo.

Debemos honrar una experiencia sin arrodillarnos ante nuestra primera interpretación, aceptar el misterio sin renunciar al discernimiento y recibir un mensaje sin convertirlo inmediatamente en una orden. El efecto de la ceremonia no termina cuando desaparecen los visuales, continúa en las consecuencias de nuestras decisiones y actos posteriores.

Así que, bueno... tal vez el hongo sí te dijo eso, we.

Pero antes de tatuártelo, terminar tu relación, suspender un tratamiento o anunciar que fuiste elegido para despertar a la humanidad, date el chance de averiguar si escuchaste algo verdadero, si lo tradujiste desde tus ganas o si sólo regresaste de la montaña con una chaquetota mental vestida de profecía.

01/08/2026

🍄 ¡Es hoy, es hoy! ¡POR FIN ESTAMOS EN HONGOSTO! 🍄

Qué ganas tenía de que llegara Agosto y, con él, todo un mes para publicar sobre hongos. De todo. De su biología, su historia, sus símbolos, las ceremonias, la psilocibina, las contradicciones de la industria psicodélica y todas las preguntas que aparecen cuando nos relacionamos con esta maravillosa forma de vida.

También tengo muchísimas ganas de subir a la montaña con la cámara, caminar entre la niebla y andar por ahí feliz como pi**he cabra (bueno, como bisonte) buscando hongos pa’ retratar.

Pero no quiero llenar esto con el clásico “¿sabías que los hongos no son plantas?” ni repetir las mismas curiosidades que ya aparecen en todos los documentales. Me interesa usar a los hongos para pensar y escribir sobre otras cosas... la identidad, la inteligencia, la muerte, la sanación, lo sagrado, el poder, el capitalismo, la ciencia y todas las historias que los humanitos proyectamos sobre aquello que todavía no comprendemos por completo.

Incluso cuando toquemos personajes o asuntos muy conocidos, como María Sabina o el “internet del bosque”, quiero entrar por lugares menos obvios, abrir sus contradicciones y hacernos preguntas un poquito más confrontativas.

Traigo estos temas en la cabeza. Se los comparto y me cuentan qué les late:

· SI LOS HONGOS SON MEDICINA, ¿NECESITAMOS SEGUIR ENFERMOS?
Cuestionar al personaje del herido eterno... siempre sanando, limpiando y necesitando otra ceremonia. ¿Cuándo la sanación deja de ser un proceso y se convierte en identidad con huaraches y camisa de lino?

· MARÍA SABINA NO ES LA SANTA PATRONA DE LA INDUSTRIA PSICODÉLICA
Su rostro aparece en playeras, retiros y festivales, pero casi nunca hablamos de lo que perdió después de abrir su velada a los extranjeros. ¿Cómo convertimos su tragedia y sus advertencias en souvenir espiritual?

· LA CIENCIA LE QUITÓ EL RITUAL AL HONGO E INVENTÓ UN EXAMEN PARA DECIDIR SI VISTE A DIOS
Aisló la molécula de su contexto y después reintrodujo la intención, la música y el acompañamiento bajo el nombre de “protocolo”. Ahora incluso asigna una puntuación a la experiencia mística. ¿Quién decidió qué cuenta como místico?

· “TRANQUILO, CARNAL… NO EXISTEN LOS MALOS VIAJES” Y OTRAS FORMAS ESPIRITUALES DE ABANDONAR A ALGUIEN
Una experiencia difícil puede ser profundamente significativa... pero también puede desregular, retraumatizar o dejar secuelas. ¿Cuándo decir “era justo lo que necesitabas” es sabiduría y cuándo es una forma cómoda de evadir nuestra responsabilidad posterior a una toma?

· NEL, WEY… EL HONGO NO TE DIJO ESO
Cuando alguien afirma que el hongo le pidió abandonar a su pareja o convertirse en chamán, ¿habló una inteligencia externa, el inconsciente, una necesidad o la sugestión? ¿Cómo honramos una revelación sin usarla para evadir nuestras decisiones?

· MICRODOSIS… ¿EXPANSIÓN DE CONCIENCIA O LUBRICANTE PARA SOPORTAR EL CAPITALISMO?
Tomar hongos para producir más, contestar correos sin ansiedad y regresar contentos a una vida que quizá nos está enfermando. ¿Estamos transformando nuestra relación con el mundo o solamente volviéndonos más eficientes para soportarlo?

· EL “INTERNET DEL BOSQUE” QUIZÁ DICE MÁS SOBRE NOSOTROS QUE SOBRE EL BOSQUE
Las redes micorrícicas existen. La historia de árboles maternales que alimentan a sus hijos de manera altruista igual y es un poquito proyección humana... ¿Por qué necesitamos que el bosque se comporte como una comuna bondadosa para considerarlo sagrado? ¿Podemos respetar la naturaleza aunque no se comporte como nuestra metáfora favorita?

I x = 0 = x = 0 = x = 0 = x I

Estos son algunos de los caminos que traigo ganas de recorrer durante Hongosto. No quiero plantearlos como verdades cerradas ni dar cátedra desde una montaña imaginaria. Me gusta investigar, pensar, escribir y después compartir lo que encuentro para abrir conversaciones con ustedes. Ya sea que saben, dudan, han vivido experiencias o simplemente sienten curiosidad por este este reino extraño recién bautizado como funga 🍄

Me encantaría leerte... ¿Cuál de estos temas te interesó más? ¿Qué pregunta, historia, contradicción o misterio relacionado con los hongos sientes que hace falta aquí?

Yo voy preparando la cámara… porque este bisonte necesita montaña.

30/07/2026

Cuando un rey sumerio quiso decir que era fuerte, no dijo simplemente "Soy fuerte"... dijo: "Soy un toro salvaje de fuerza reconocida. Soy un león con las fauces abiertas".

Hace aproximadamente cuatro mil años, el animal ya se había convertido en lenguaje.

El lenguaje no sólo describe la realidad sino que crea la realidad que somos capaces de reconocer y habitar. No hace aparecer objetos o animales con sólo nombrarlos, pero traza límites dentro del caos, vuelve visible lo que antes apenas podíamos sentir y nos permite compartirlo con otros de formas preciosas. Así como lo que existe pero no tiene nombre puede dolernos y perseguirnos sin que sepamos siquiera cómo mirarlo, hasta que logremos nombrarlo... Lo que nombramos se vuelve real, se convierte en algo al alcance de nuestra percepción. Lo que se nombra puede ser usado.

Quizá algo así ocurrió cuando un humanito contempló la fuerza de un oso, la manada de lobos o la piel abandonada por una serpiente y comprendió que aquellas imágenes también podían hablar de él. Al decir "fuerte como un oso" infundió cuerpo, garras y peso en la fuerza. Al nombrarse lobo encontró fuerza en mantenerse juntos. Al reconocerse serpiente pudo imaginar que cambiar de piel no significaba morir. Los animales no sólo comenzaron a representar lo que éramos, ampliaron aquello que podíamos llegar a ser. Convertimos a los animales en lenguaje.

Por supuesto, cada cultura los miró de manera distinta. El mismo animal podía encarnar sabiduría en un pueblo y anunciar desgracia en otro. Nunca hablamos únicamente de ellos... hablamos de nuestros miedos, deseos, territorios y formas de entender el mundo. Al convertirlos en símbolos, los animales también nos ayudaron a inventarnos.

Aún ahora, encerrados en jaulas de concreto, metal y cristal, nuestra mente vuela como un águila y nos lleva hacia los lugares que soñamos habitar, las experiencias que nuestra alma ansía recordar y la magia con la que todavía queremos reconocernos. Y aún sin haber visto alguna de frente, seguimos soñando con serpientes... y nos sigue significando lo mismo. Porque los símbolos no mueren.

Seguimos buscándonos en los animales. No porque hayamos olvidado cómo se llaman nuestras cualidades, sino porque a veces el lenguaje humano no alcanza para explicar todo lo que significa estar vivos.

Una correspondencia animal puede contener, en una sola imagen, todo un vocabulario de capacidades, ritmos, instintos, necesidades y sombras. Jaguar puede contener fuerza, silencio, paciencia y visión en la oscuridad. Mariposa puede hablar de transformación, sensibilidad y belleza. Halcón puede recordarnos que algunos problemas no necesitan más fuerza, sino mayor altura.

Ese es el uso práctico fundamental de reconocer un animal de poder... volver visible una potencia que quizá ya habitaba en nosotros, pero que todavía no sabíamos nombrar. Una vez que podemos nombrarla, entonces comenzamos a encontrarla en nuestra historia, nuestras decisiones, nuestros vínculos y nuestra manera de atravesar el mundo.

A veces elegimos un animal porque reconocemos en él lo que ya somos. Otras veces porque encarna aquello que deseamos recuperar. Hay animales que aparecen sin que los llamemos y otros que rechazamos porque muestran una parte de nosotros que preferiríamos mantener en la sombra. La correspondencia importa porque revela una relación simple pero poderosa: aquello que admiramos, necesitamos, tememos o todavía no nos permitimos ser.

Pero encontrarla es apenas el comienzo. La verdadera pregunta no es "Hey, we ¿cuál es mi animal?", sino "¿Cómo vive un animal través de mí?"...

¿Dónde aparecen sus capacidades? ¿Qué parte de su naturaleza he mantenido encerrada? ¿Qué sombra trae consigo? ¿Qué decisión concreta cambiaría si hoy permitiera que esa correspondencia participara en mi vida? El animal no nos entrega un poder ajeno. Nos presta un lenguaje para reconocer, recordar y ejercer el nuestro.

Y esa correspondencia debe pasar del sustantivo al verbo. Honrar y poner en práctica esa visión, fuerza y sabiduría que representa otro ser vivo que también es un pedacito de la realidad. Ahí es donde la metáfora comienza a crear. Ahí es donde la correspondencia empieza a brillar.

Este domingo impartiré ANIMALES DE PODER, un taller online para explorar los animales que hemos elegido, aquellos que parecen habernos elegido y los que quizá hemos mantenido en la sombra. Esto no es algo que haga de forma continua, es muy probable que sea la única vez que lo haga este año.

El taller no es sólo para revelar una correspondencia, sino para aprender a leerla, cuestionarla y convertirla en una herramienta viva de autoconocimiento. Reconocer a tu animal no es descubrir qué criatura colocar junto a tu nombre o qué tatuarte en la espalda. Es encontrar una nueva manera de nombrarte y observar qué realidad comienza a aparecer cuando lo haces.

Domingo 2 de Agosto (en 3 días) de 10:00 a 14:00 hrs. Puedes entrar al taller general o elegir la modalidad que incluye una entrevista individual para adentrarnos en tu historia personal y revelar tus correspondencias animales.

Si te interesa participar, échame un mensaje:
https://wa.me/525549553685

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