03/11/2025
Estoy convencido de que PURA VIDA no es solo una frase: es un latido, una forma de caminar por la vida. Así se siente Costa Rica… un país que conocimos sin planes, dejándonos llevar como los ríos que lo cruzan: impredecibles, vivos, libres.
La lluvia fue nuestra compañera constante, pero nunca empañó las sonrisas de los ticos que, sin conocernos, nos cuidaron como si fuéramos de casa. Su calidez fue como el sol que, incluso entre nubes, siempre encontraba la manera de brillar sobre esos paisajes de ensueño.
Despertamos con la riqueza natural latiendo alrededor: selvas que respiran, mares que abrazan, montañas que hablan. En cada rincón se siente un respeto profundo entre el ser humano y la tierra… esa armonía perfecta entre lo salvaje y lo sensato, entre lo verde que crece y lo azul que calma.
Costa Rica no solo es pura, es más vida que nunca. Volvemos llenos, felices, agradecidos con cada persona que cruzó nuestro camino. Como dicen: hay encuentros que no son casuales, son lecciones con alma.
Gracias, Costa Rica. Te llevamos en el corazón.