26/02/2026
El año pasado me tocó conocer y acercarme más a mujeres muy chidas, para compartirnos gustos, disgustos, cafecito y libros. Entre ellas estuvieron Alma & Fer. En su casa pude encontrar la complicidad en la maternidad y algo que siempre he dicho: las maternidades son diversas, genuinas, pero siempre las atraviesan el cuidado, el cariño y un lazo difícil de explicar.
Gracias, Alma, por presentarme a Fer; y gracias, Fer, por enseñarme tanto en un ratito.
Estos retratos son su casa, su hogar, su nido, su esencia. Yo solo hice algunos disparos con la cámara; lo demás ya estaba ahí.