14/02/2026
Durante siglos, el ARTE no era un lugar al que ibas ni un evento al que asistías.
Era parte de la vida misma.
Vivía en las manos que construían, en los objetos del día a día, en la forma en la que una cultura se expresaba sin tener que explicarse NI JUSTIFICARSE
Hoy caminamos entre piezas que buscan devolvernos esa conversación.
Instalaciones que te cuestionan, esculturas que incomodan, hacen volar tu imaginación, imágenes que no buscan gustarte… buscan hacerte sentir algo
Y en medio de todo el recorrido, apareció algo inesperado.
Una lectura de tarot.
No soy alguien especialmente espiritual,
pero hay mensajes que te encuentran aunque no los estés buscando.
La carta decía:
“Detente a disfrutar más.
Presente ya estás…
pero necesitas contemplar
y dejar de preocuparte.”
No lo sentí como una predicción,
sino como un recordatorio.
Como si el arte, el momento y ese mensaje
hubieran decidido coincidir justo ahí.
Y en ese instante también entendí algo:
cuántas veces dejamos de sentir por estar pensando, comparando, tratando de entenderlo todo desde el ego.
Como si necesitáramos una explicación para permitirnos simplemente vivir lo que tenemos enfrente.
El mundo de hoy nos enseñó a mirar rápido, a consumir imágenes como si fueran desechables.
Pero el arte sigue pidiendo lo mismo de siempre: presencia.
Estas piezas no solo se ven…
te detienen, te confrontan, te reflejan.
Te recuerdan que sentir también es una forma de entender y trascender
Quizá el ARTE no ha desaparecido.
Quizá solo dejamos de mirarlo con la calma suficiente para escucharlo.
Porque el progreso no debería alejarnos de la sensibilidad…
debería acercarnos más a ella.
Y en medio de todo este ruido visual,
espacios como este nos regresan a algo esencial:
la capacidad de asombrarnos.
¿Y si el verdadero progreso no es CONSUMIR más… sino volver a SENTIR más?
CDMX Art Week 🖤