14/07/2023
Todas las coloraciones y formas que el cielo nos ofrece, tienen una propiedad común: que no pueden imitarse con los medios humanos.
Siempre que se intenta reproducirlas sobre un lienzo, un papel, madera o metal, se fracasa irremediablemente.
Son obra de
un maestro que dispone de medios verdaderamente "celestiales". Su pincel es la luz
solar, y su lienzo es el voluble éter con sus nubes y el finísimo tejido del velo del polvo
atmosférico: ningún artista dispone de ellos.
THEO LÖBSACK (El Aliento de la Tierra)
El color rosa no es una longitud de onda del espectro visible; su aparición se debe únicamente a la mezcla del rojo con el blanco.
Esta coloración se debe en
esencia a la refracción de la luz solar en las partículas que enturbian el aire situado entre
los 10 y los 20 km de altura, y desaparece cuando ya el Sol ha llegado a los 7° por
debajo del horizonte.