08/08/2024
Roma, agradezco tu inmensa belleza y eterna gentileza, pero sobretodo agradezco tu abrazo sincero después de tanto tiempo.
Gracias por hacerme desear tan fuerte, y a la vez poder transmitir esos deseos a otras personas. Gracias por obrar tus propios milagros para poder hacerlos míos y por seguir regalándome templos enteros solo para mi.
Gracias por los rumores, por las sonrisas, por el agua fresca, por la piedra y por la luz.
Gracias por dejarme escribir mi poesía en ti.
Gracias por el silencio, por ser la mejor compañía en mi soledad. Gracias por ayudarme a cerrar heridas que ya brotan en mi como grietas en tus ruinas.
Gracias por emocionarme, por hacerme sentir viva, capaz y por recordarme tan nítidamente el propósito artístico tan especial que he aceptado en esta vida.
Alla prossima.