31/10/2025
En yoga llamamos sadhana a la práctica diaria🌸
Aunque lleves años practicando asiduamente, algo cambia cuando decides hacer del yoga una parte de tu vida cotidiana…
No es solo hacer yoga cada día: es integrar la práctica en tu vida.
Ese momento en el que decides regalarte un ratito para ti, para mover el cuerpo con consciencia, conectar con la respiración y escucharte.
Es un encuentro profundo.
Un espacio íntimo donde dejas de hacer, de pretender, de querer ser…
y simplemente eres.
Sin filtros ni adornos.
Ahí no queda otra que aceptar lo que hay:
tu cuerpo dolorido o más cerrado que de costumbre,
tu mente hiperactiva o aparentemente calmada,
tu impaciencia por terminar porque hay mil cosas que hacer después…
Pero esa prisa… ¿es por querer llegar a otro lugar?
¿O por querer escaparte de ti misma?
Ahí comienza la verdadera sadhana:
en aprender a escucharte con mimo, con paciencia, con presencia✨
Una de las cosas más bonitas que he aprendido es que ese espacio siempre está ahí cuando lo necesito.
Y eso significa que yo también estoy disponible para mí cuando me necesito.
Y eso, hoy en día, es enorme🌈
La sadhana requiere disciplina, sí.
Pero también voluntad.
Y sobre todo, compasión🙏
Porque un año de sadhana no significa haber practicado los 365 días.
Soy humana: hay días en los que el cuerpo no responde, o la mente no está al servicio… y está bien.
Ese es otro gran aprendizaje:
saber aceptar y soltar las exigencias.
Nada ocurre si un día no practicas,
siempre que tu mente no te castigue por ello.
Un equilibrio sutil que todos los que caminamos en este sendero tenemos que aprender a encontrar⚖️
Ahora puedo verlo claro: unas veces mi sadhana ha sido moverme.
Otras, quedarme quieta.
Hoy entiendo que no se trata de hacerlo perfecto,
sino de estar disponible para lo que hay, cada día🌿
Ha sido un año intenso, a muchos niveles.
Buscarte y encontrarte así casi a diario no siempre es bonito ni agradable…
Pero créeme: siempre es un poquito liberador.
Om shanti 🙌