19/01/2026
Hay cosas que nos mueven y no están hechas para quedarse.
Otras duelen, y no por eso enseñan.
Con el tiempo entendí que no todo lo que perdimos fue injusto, y que dejar ir no siempre es fracasar.
Escribo desde ahí.
Desde la adultez que acepta el costo.
Desde la decisión de no romantizar lo que duele.
Desde la certeza de que, a veces, perder fue la única forma honesta de avanzar.
José. A. Reyes.