27/07/2026
📍 Galicia — 1956 vs 2023
Dos fotografías del mismo territorio, separadas por casi 70 años.
En 1956, cada parcela tenía dueño y trabajo: cultivo, pasto, aprovechamiento forestal.
Hoy, la misma zona: monte y maleza ganando terreno donde antes había vida agraria.
No hablamos de una aldea perdida. Es un pueblo pequeño, cerca de las ciudades. Y aun así, el abandono ha llegado igual.
Galicia es un puzle de 11 millones de parcelas catastrales y el 97% del suelo es privado.
Entre el 30% y el 40% carece de propietario identificable en el Catastro o presenta titularidades incompletas, dispersas o en conflicto.
Y hoy Galicia tiene más matorral (900.000 ha) que superficie agrícola y ganadera junta (700.000 ha).
La mayoría de estos montes son privados. La gestión le corresponde, en primer lugar, al propietario.
Pero cuando hijos y nietos se fueron, muchas fincas quedaron sin nadie que supiera dónde están sus linderos.
No es solo falta de interés. Es no poder gestionar lo que no tiene dueño localizable ni papeles claros.
Ahí entran las administraciones. No para talar cada finca, sino para poner las herramientas que hoy faltan.
Concentraciones parcelarias más rápidas, que no tarden años en resolverse.
Un catastro con digitalización total y datos actualizados de verdad, no papeles desfasados de hace décadas.
Y una vía legal clara para las fincas sin dueño conocido, que hoy quedan años en el limbo.
Lo que antes era monte bajo con uso, hoy lo invaden especies sin control.
Y monte sin gestionar es combustible acumulado esperando el verano.
Un monte sin dueño es un monte sin defensa.
La tierra que nadie gestiona, el fuego la gestiona por nosotros.
📷 Voo Americano 1956-57 / PNOA 2023