09/09/2026
¿Por qué los perros adolescentes parecen tener como misión hacer perder la paciencia a todos los perros que se cruzan? 😂
Desde la etología, no podemos decir que un adolescente “disfrute haciendo enfadar” a otro perro como lo entenderíamos nosotros. Lo que vemos es una combinación de inmadurez, exploración social, juego y poco autocontrol.
Durante la adolescencia, el perro está en una etapa en la que aumenta muchísimo su interés por el entorno y por las interacciones sociales, pero las capacidades que necesita para gestionar esas situaciones todavía están madurando.
Por eso puede ocurrir que un perro adolescente se acerque una y otra vez a otro perro, le provoque para jugar, le persiga o ignore señales muy claras de “déjame en paz”.
Y aquí está lo interesante: muchas veces no está buscando conflicto, sino interacción. Está explorando qué ocurre cuando hace determinadas cosas y aprendiendo a través de las respuestas de los demás.
Un perro adulto con buenas habilidades sociales puede enseñarle algo muy importante: “hasta aquí”.
Una mirada, girarse, tensar el cuerpo, un gruñido o incluso un pequeño amago pueden ser señales de comunicación perfectamente normales. El adolescente necesita aprender a reconocerlas y responder adecuadamente.
Por eso no se trata de pensar que nuestro perro es “malo”, “dominante” o que quiere molestar. Se trata de entender que todavía está aprendiendo a ser perro. 🐶
Y nuestra función es acompañar ese aprendizaje, evitando que las interacciones se conviertan en experiencias desbordantes y enseñándole también cuándo es momento de parar.
Porque sí… la adolescencia canina puede ser agotadora. 😂 Pero detrás de muchas de esas conductas hay muchísimo aprendizaje social.