09/03/2024
Este verano viajé a otro planeta. Llegué caminando tras una subida a través de las nubes y aunque se parecía a la Luna, era un planeta 🚀
No pude quedarme mucho porque caía la noche y llevaba un equipo muy básico, pero el rato que estuve allí me sentí a años luz de la realidad. Comprendí cosas que llevaba tiempo dando vueltas y encajé todas las piezas del puzle que forman mi cuerpo y mente de mujer, que me construyen, cachito a cachito, entera, colectiva e individual.
A la derecha veis el Pico Tesorero, mi objetivo del día, pero me quedé a sus pies porque perdí la senda a poco de empezar la ascensión - la otra opción era treparlo así a pecho descubierto, factible pero arriesgado. No me atreví esa vez, pero me prometí volver con más tiempo y darme espacio para perderme y para encontrarme.
Permitirte fallar es parte del proceso; amar tus limitaciones, lo mejor del viaje 💫