08/03/2024
Cada domingo, puedes ver a varias mujeres con ese ímpetu y pasión por adorar a Dios con todo su ser, pero detrás de todo este hermoso semblante se han librado batallas, y se han derramado lágrimas.
Cada Danzora, posee un corazón de princesa, pero como todo en la vida Cristiana es gracias al proceso que esa esencia de autoridad sale a la luz.
Es muy cierto, muchos piensan que danzar es sencillo, piensan que danzar es verse bonitos, y estar allí en el altar domingo tras domingo, pero la verdad es que adorar es un precio a pagar de obediencia.
Muchas pasan noches sin dormir, pensando y orando por las necesidades de su equipo, muchas líderes, sufren cuando otra Danzora se va al mundo, o sencillamente por desacuerdos decide hablar mal a sus espaldas.
Las Danzoras son mujeres guerreras, que en si cada vez que danzan proféticamente reciben lo que Dios desea impartir por medio de ellas, fueron horas de estudio, tiempo a solas con Dios, lo que hacen a una Danzora, ser una Danzora.
Es difícil imaginar que detrás de esos uniformes, e instrumentos de Danza, se esconden historias, de echo, muchas Danzoras han dejado de hacer cosas en su vida personal, susplantando viajes o paseos, por dictar una clase de Danza, o danzar en determinada actividad.
Por eso, cada vez que veas a una Danzora allí sonriendo, dando todo a Dios, ora por ella, porque muchas veces vienen cargadas, sufriendo procesos como cualquier otro cristiano, y están allí con su danza diciendole a Dios: "Te entrego todo Señor, sin ti no puedo más".
La verdad, es que Dios forja en ellas un carácter de realeza, y para llegar a ser inquebrantables, deben ser primero quebrantadas, y es allí en donde nuestras oraciones deben activarse a favor de ellas.❤️🩹