06/04/2026
Llegué a la iglesia a los 8 años… hace 14 años exactamente, creo.
No tienen idea de cómo odiaba levantarme temprano para ir los domingos, o dejar de ver televisión para irme a las reuniones entre semana…
Ni tampoco se imaginan cómo luchaba para poder hablar y socializar con las personas de la manera como lo empecé a hacer cuando empezamos a ir a la iglesia seguido con mi familia, todos me saludaban y me preguntaban cómo estaba, que cómo me había sentido en la iglesia de niños, y ustedes no imaginan la ansiedad que me daba jajaja. (Soy un poco asocial ustedes saben jajaja)
En fin.
En la iglesia tomé mi primera foto, toque mi primera cámara, casi casi, toque mi primer computador…
En la iglesia mi familia conoció a Jesús, nos salvó de una perdición tan segura… como le digo a todos, ni yo apostaba 5$ por mi familia…
Un domingo santo, fue la primera vez que entré a una iglesia, la primera vez que levante mis manos para orar sin saber ni 5 de que era orar, y sin ningún conocimiento o motivo, empecé a llorar de emoción porque repetían mucho que el llamado “Dios” era un papá que amaba de una manera tan dulce, y tan grande, que no me podía imaginar, y en ese momento tenía un poco distorsionado el tema de “amor de papá”… entonces anhelaba saber que se sentía eso realmente…
Lo conocí… y si, me amo de forma tan especial… tantooooo! Que me devolvió una familia, un papá, un hogar, talentos que solo por su Gracia hoy disfruto de ellos…
A veces siento que me ha dado tanto… y eso mismo, y todo el tema de la Semana Santa, me lleva a preguntarme, ¿mi forma de vivir si le ha dado valor a su entrega, a su sacrificio?…
No sé qué sería de mí, de mi familia, si Dios no hubiera metido las manos al basurero en el que estábamos…
Gracias, mi Jesús…🤍