06/30/2023
Behind the photo: En el centro de Tlaxcala, un estado pequeño pero con grandes tradiciones, se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de Ocotlán. Solo 10 años después de la aparición de la Virgen de Guadalupe, otro indígena también llamado Juan Diego se encontraba caminando por el bosque de Ocotes buscando agua para los enfermos. Entonces, escuchó la voz de una dama y ella lo dirigió a un manantial que no existía antes con la promesa de que el agua los sanará. Con fe, Juan Diego llevó esta agua a los moribundos y, en efecto, todos se curaron. También le pidió que le avisara a los franciscanos que se establecieron ahí y que llevarán su imagen al templo. Sin embargo, antes de que pudieran ir, un incendio arrasó con el bosque, menos con un árbol que brillaba entre las llamas. Dentro del ocote encontraron la virgen ahora expuesta en la iglesia.
Nuestra Señora de Ocotlán está coronada y hoy es un santuario mariano muy importante en México. Cientos de peregrinos la visitan y también toman del agua del manantial, mismo que ya no produce agua.
La iglesia es impactante, con paredes repletas de imágenes, retablos enormes y obras de arte del piso hasta el techo. Es el arte churrigueresco en su mayor esplendor.
Tuve la fortuna de entrar también con un cuidador a la sacristía dónde se puede ver la cúpula hermosa (3), la cual fue construida por una sola persona que se encerró hasta que la terminó.
Si tienen la oportunidad de visitar Tlaxcala, vayan a ver a Nuestra Señora de Ocotlán. No se arrepentirán.